Un día de 31 horas

Hoy ha sido uno de los días más largos de mi vida, pues ha durado nada menos que 31 horas. Y probablemente uno de los peor aprovechados en términos comparativos, pues he acumulado más de 15 horas de avión desde China a España. Hemos salido del hotel Mayfair en Shanghai a las 9 de la mañana (hora de China), hacia la estación del Maglev (el llamado “tren bala”, que alcanza una velocidad de 431 km/h). Todo un espectáculo.

Debido al tráfico del “Manhattan de Oriente” y a la cola ante el mostrador de Air China, hemos llegado al avión con el tiempo justísimo, sin un minuto para las compras de última hora.

De Shanghai a Frankfurt, más de 13 horas de vuelo. He disfrutado charlando con Vicente, Leonor, Eduardo, Marcelo, Lara y otros integrantes de la expedición, he leído un libro de la periodista Lynn McTaggart sobre la energía y la física cuántica y el del filósofo Tom Morris (Si Aristóteles dirigiera General Motors, Si Harry Potter dirigiera General Electric) sobre los estoicos, con las contribuciones de los tres principales filósofos de esta escuela de pensamiento: Séneca, Epícteto y Marco Aurelio. Un jurista, un esclavo y un emperador que preconizaban la serenidad que tanto necesitamos hoy en día.

A eso de las 19h 30’, en el breve intervalo de tiempo de conexión, Zoe me ha llamado al teléfono. ¿Casulidad? No creo en ella. Más bien conexión. Me ha dicho: “Papá, no sabía que desde China había que hacer paradas”.

Después, corriendo para no perder el vuelo de Lan Chile de Frankfurt a Madrid (otras 2 horas y 5 minutos), para llegar cerca de las 12 de la noche a la capital de España. Hemos tenido que dejar a 6 personas en Alemania por overbooking, que saldrán mañana a las 9 de la mañana. Y mis dos maletas no han llegado a Madrid. Posiblemente se hayan quedado en Frankfurt. Veremos.

En el último número de la revista Fortune se publica el ranking de las empresas más admiradas. A finales del siglo pasado, General Electric (sin Harry Potter, pero con Jack Welch) dominaba esta clasificación. Hoy en día, reina Apple Computer. Este 2008 ha conseguido la “triple corona”: empresa más admirada del mundo, empresa más admirada de los Estados Unidos (es otro ranking de Fortune, con distintos opinantes) y empresa más innovadora. Junto a Apple, ocupan el “top ten” de las empresas más admiradas General Electric, Toyota, Berkshire Hathaway, Procter & Gamble, Federal Express, Johnson & Johnson, Target, BMW y Microsoft. Ocho estadounidenses, una japonesa, una europea.

Sin duda, una de las claves del éxito de Apple es la personalidad de Steve Jobs, cofundador de la compañía hace 32 años en el garaje de sus padres. Apple valía 200 millones de dólares cuando Jobs tenía 25 años, fue portada de Time a los 26 y le despidieron de su propia empresa a los 30, en 1985. Volvió en 1997, con la lección aprendida. Si hubiéramos invertido 1.000 $ tras el regreso de Steve Jobs, hoy tendríamos 36.000 $. A sus 53 años, dirige una empresa que vale 108.000 millones de dólares.

De la entrevista a Jobs en Fortune, me permito extraer un “decálogo” del líder empresarial del momento

1. Diseño: Pensemos en los teléfonos móviles. Con un software deleznable y un hardware francamente mejorable (Nokia es la excepción). Con mil millones de nuevos móviles cada año, Apple ha revolucionado la industria con el iPhone: elegante, fácil de usar, con un software fabuloso.
2. Estrategia: Apple no hace investigacones de mercado; hace productos fantásticos. Como el iPod, que se quedó con el 70% del mercado. En poco tiempo se ha convertido en la compañía que vende más música en USA tras Wal-Mart. El foco también es saber decir que no a otras opciones.

3. Motivación: Lo que mueve a sus empleados es ser excentes… porque la vida es corta. En ningún otro sitio se puede hacer lo que se puede hacer en Apple.
4. El trabajo del Consejero Delegado: Básicamente, contratar el mejor talento, hacer que crezca y buscar sucesores.
5. Estilo de Liderazgo: De los 25.000 empleados de Apple (10.000 en las tiendas), a Jobs reportan unos 100. Como CEO ha de conseguir que se generen grandes ideas y se pongan en marcha.
6. Captar talento: para posiciones señor, la competencia es condición necesaria, pero no suficiente. Han de enamorarse de Apple,
7. Sobre lo próximo: En Apple no se conforman con el éxito obtenido (el mercado de Mac crece cuatro veces la media del sector). Han de subirse continuamente a la próxima ola tecnológica.
8. Apple TV: De momento, no es un negocio sino una afición. En iTunes se pueden incluir 600 películas, pero de momento no han dado con el producto especial.
9. Adversidad: A Jobs le diagnosticaron un cáncer pancreático en octubre de 2003. Tenía que ser operado. Budista y vegetariano, en principio se negó. Al final, le operaron el 31 de julio de 2004 (en el hospital de Stanford, al lado de su casa). Al día siguiente, mandó un correo electrónico a todos los empleados de Apple diciendo que se iba a curar.
10. Presencia. La del último número no es ni mucho menos la primera portada de Fortune con Steve Jobs. Ni mucho menos. En las últimas tres décadas, le hemos visto en portada más de una decena de veces. Como fundador de la compañía de la manzana, en la salida a bolsa, tras la salida de la compañía, al fundar Pixar (hoy con Disney), en la burbuja teconológica… La visibilidad del líder es esencial para el valor de la organización.

Apple sabe reinventarse a sí misma las veces que haga falta. Como Toyota o Nokia, es un “entorno leonardesco”. Por eso marca la pauta respecto a otras compañías con inercia taylorista y un futuro poco esperanzador.

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