Un proyecto ilusionante

Esta mañana he estado dando clase en el MPA, Executive MBA basado en las Personas, en la Escuela de Negocios de San Pablo CEU. De 9 a 12 horas he impartido Cómo convertir un plan estratégico en un proyecto ilusionante.

Cada uno de los alumnos del MPA había preparado su propio Plan Estratégico Personal. Hemos repasado (en términos agregados, para no vulnerar la confidencialidad) la Misión, la Visión y los Valores de todos ellos, para detectar las pautas comunes. Además, hemos incluido otros elementos del plan que han utilizado: el Análisis DAFO, la trayectoria personal y profesional, la división entre corazón, mente y cuerpo, las virtudes, las variables ambientales, los objetivos a 3 años, los próximos pasos, el plan de acción, las necesidades económicas, los principios, la cultura o los clientes.

Después hemos visto las dificultades de implantar un plan estratégico, utilizando un artículo mío que apareció en su día en Expansión, Sé cómo hicisteis la última estrategia (ver “canal eurotalent” en nuestra página web). Habla de la necesidad de trabajar lo interno (el potencial), de integrar más allá de los resultados finales, de gestionar las emociones, de ser diferentes y de obtener sinergias a través del talento colectivo.

Para generar un proyecto ilusionante, el modelo POSÍ: Protagonismo, Optimismo, Sentimientos/Emociones e Iniciativa.

Sobre el Protagonismo, hemos utilizado (y trabajado en pequeños grupos) el poema de Alberto Cortez, “¡Qué suerte he tenido de nacer!”.

Qué suerte he tenido de nacer,
para estrechar la mano de un amigo.
y poder asistir como testigo.
al milagro de cada amanecer.

Qué suerte he tenido de nacer.
para tener la opción de la balanza.
Sopesar la derrota y la esperanza,
con la gloria y el miedo de caer.

Qué suerte he tenido de nacer,
para entender que el honesto y el perverso
son dueños por igual del universo,
aunque tengan distinto parecer.

Qué suerte he tenido de nacer,
para callar cuando habla el que más sabe.
Aprender a escuchar, esa es la clave,
si se tiene intenciones de saber.

Qué suerte he tenido de nacer,
y lo digo sin falsos triunfalismos.
La victoria total, la de uno mismo,
se concreta en el ser y en el no ser.

Qué suerte he tenido de nacer,
para cantarle a la gente y la rosa,
y al perro y al amor y a cualquier cosa
que puede al sentimiento recoger.

Qué suerte he tenido de nacer,
para tener acceso a la fortuna
de ser río en lugar de ser laguna,
de ser lluvia en lugar de ver llover.

Qué suerte ha tenido de nacer,
para comer a conciencia la manzana,
sin el miedo ancestral a la sotana
y a la venganza final de Lucifer.

Pero sé, bien que sé….
que algún día también me moriré.
Si ahora vivo contento con mi suerte,
sabe Dios qué pensaré cuando mi muerte,
cúal será en la agonía mi balance
no lo sé, nunca estuve en ese trance.

Pero sé, bien que sé…
que en mi viaje final escucharé
el ambiguo tañir de las campanas
saludando mi adiós, y otra mañana
y otra voz, como yo, con otro acento,
cantará a los cuatro vientos…

¡Qué suerte! ¡Qué suerte he tenido de nacer!

Sobre el Optimismo, lo hemos definido como estilo explicativo (sobre la permanencia o no de lo bueno o malo de lo que nos pasa, la influencia de cada uno en los éxitos y en los errores, la esperanza hacia el futuro y la autoestima) y los alumnos han cumplimentado el test del optimismo de Martin Seligman. En general, nos consideramos “más optimistas” de lo que realmente somos (al menos, según la definición de Seligman).

Sobre los Sentimientos y Emociones, hemos repasado las 10 emociones fundamentales, 8 negativas (miedo, ira, asco, tristeza, celos, desprecio, vergüenza y bochorno), 1 positiva o negativa según las circunstancias (la sorpresa) y 1 netamente positiva (la felicidad). Hemos reflexionado sobre el papel de la sorpresa: la del descubrimiento, la calidad, el compromiso, la sinergia, la responsabilidad.

Y finalmente, la Iniciativa. Hemos analizado los principales mensajes de El secreto, el vídeo (y el libro) de Rhonda Byrne que es un auténtico best-seller.

Como actividades tras la clase, los alumnos han de leer/visualizar (y mandarme un comentario de un folio sobre sus reflexiones) Aprenda optimismo, de Martin Seligman, el DVD de El secreto o El principito, de Antoine de Saint-Exupery (iniciativa de Óscar del Moral, coordinador académico del MPA, que ha seguido la clase).

El equipo de alumnos del MPA es francamente excepcional: heterogéneo, con valores profundos y compartidos, mucho debate y un enorme entusiasmo por marcar la diferencia en esta vida. Javi, Pau, Víctor, Manuel, Miluca, Miguel, Cristina, Magdalena, Esther, Montse, Mª Mar, María… Jacqueline, como defensora de la practicidad del Master. Nuria ha faltado por enfermedad. Además, nos ha acompañado la profesora Castell Treceño (experta en calidad, que trabaja en la Dirección Comercial del Grupo Marsans), para conocer a la clase.

Ellos sí saben lo que es un proyecto ilusionante en esta vida. Es todo un privilegio participar en un Programa de Desarrollo así.

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