Acelerar (John Kotter) y los cinco mitos sobre el trabajo

2
de mayo, festividad de la Comunidad de Madrid. El triunfo de un pueblo frente
al invasor, uno de los mayores estrategias de la historia, por cierto.
Ayer
fuimos a ver ‘Los Vengadores: La era de Ultrón’. Entretenida, mucho más de
equipo que su predecesora, con unos efectos especiales tremendos y buenos
actores (la voz del “malo”, Ultrón, es James Spader, ‘The Black List’).
Y
estuve leyendo el último libro de John P. Kotter, ‘Acelerar’. Kotter es el
profe de Liderazgo en Harvard y nos ha aportado perlas como ‘Una fuerza para el
Cambio’ (1990), ‘Leading Change’ (1996), ‘El Corazón del Cambio’ (2002) o
‘Sentido de Urgencia’ (2008).
‘Acelerar’
trata de cómo responder con suficiente rapidez y agilidad a este entorno
exponencialmente cambiante. Su tesis, avalada por el análisis de las empresas
de éxito, es que la jerarquía tiene límites en un mundo que se mueve cada vez
más rápido. Necesitamos acelerar en innovación, mejora de la productividad,
integración, cambio cultural, rentabilidad… y nos imponen frenos la escasez de
lideres, la estrechez de miras y los silos, las reglas y los procedimientos,
las presiones de los objetivos del trimestre, la autocomplacencia y la falta de
compromiso. ¿La solución? Un sistema operativo dual, que combine la jerarquía
con una cultura de red. Como diría David Butler, el VP de Coca-Cola, Escala +
Agilidad. O, en palabras de Kahneman, “pensar rápido y pensar despacio”.
Los
principios de un sistema operativo dual son:

El motor de los cambios importantes debe ser la convergencia de muchas personas
y de diversas áreas, no solo de las poco designadas siempre.

Una mentalidad de “llegar” y no de “tener”.

Acción desde la cabeza y el corazón, no solo desde la cabeza.

Mucho más liderazgo y no solo gestión.

Una alianza inseparable entre la jerarquía y la red, no solo jerarquía
mejorada.
Los
ocho aceleradores para lanzar una red son muy similares a los 8 pasos para el
cambio:
1.   
Crear
una sensación de urgencia.
2.   
Crear
una coalición ganadora.
3.   
Formar
una visión de cambio y unas iniciativas estratégicas.
4.   
Reclutar
un ejército de voluntarios.
5.   
Permitir
la acción eliminando las barreras.
6.   
Generar
triunfos a corto plazo.
7.   
Sostener
la aceleración.
8.   
Instituir
el cambio.
   
Conviene
recordar que “el liderazgo es la fuerza central que moviliza a las personas a
crear algo que no ha existido antes, es decir, que la empresa nace en primera
instancia por acción del liderazgo”. El Liderazgo va de fijar una dirección,
alinear, motivar, inspirar, movilizar, impulsar la empresa hacia el futuro. La
Gestión es planificación, presupuesto, organización, contratación, evaluación,
resolución de problemas, producir resultados. Cuando hay gestión pero no
liderazgo, la empresa es incapaz de adaptarse (rigidez); cuando hay liderazgo
pero no gestión, la empresa es innovadora pero caótica. GE o IBM supieron
combinar ambas.
El
libro incluye varios casos empresariales para entender la secuencia. Para que
el acelerador supere al freno, es imprescindible una sensación intensa de
urgencia estratégica entre [email protected] y [email protected] El problema es la
autocomplacencia disfrazada de falsa urgencia. Se necesita mirar hacia fuera y
una mente abierta y flexible.
Acelerar
es una gran oportunidad de visión colectiva e iniciativas estratégicas (ya
sabes que la ejecución es el 90% de la estrategia). Por ello, la declaración de
oportunidad ha de ser corta, sensata, cautivadora, positiva, autentica, clara,
alineada. Algo memorable.
En
Muy Interesante, Cinco falsos mitos sobre el trabajo (http://www.muyinteresante.es/salud/preguntas-respuestas/cinco-falsos-mitos-sobre-el-trabajo?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=150501_Newsletter)
1. Que los jóvenes sean mejores empleados. Está
demostrado que no necesariamente. Los empleados de mayor edad procesan las
imágenes y los sonidos y toman decisiones a la misma velocidad que los más
jóvenes (Michael Falkenstein, Instituto Leibniz). [email protected] más [email protected] pueden ser
menos rá[email protected] en sus movimientos, pero son en general más [email protected], cometen
menos errores.
2. Que el estrés laboral afecte más a los varones.
Cuando las mujeres están sometidas a la misma presión, adoptan malos hábitos
(vida sedentaria, consumo de grasas, azúcares y cafeína, fumar) y las
consecuencias son las mismas.  
3. Que las enfermedades neurodegenerativas nos
afecten por igual, independientemente de la profesión. De hecho, a los
banqueros, granjeros, dentistas, peluqueros y profesores les afecta más el
Parkinson y el Alzheimer (American Journal of Industrial Medicine).
4. Que los médicos sean más felices. Los
profesionales más propensos a sufrir depresión son los que trabajan en el
sector de servicios, en atención primaria o en hostelería. En el extremo
opuesto, en el de [email protected] menos [email protected], se encuentran [email protected] [email protected], los
técnicos instaladores, [email protected] [email protected] y [email protected] cientí[email protected]
5. Que las vacaciones sean mejores cuanto más
largas. La calidad del descanso es lo más importante (Dov Even, Universidad de
Tel Aviv, que lleva una década comparando los niveles de estrés crónico de los
trabajadores antes, durante y después de un período de descanso). El nivel de
estrés desciende lo mismo descansando un semestre que solo una semana. Por eso
recomienda vacaciones más cortas pero más frecuentes.
Mi gratitud a [email protected] compañ[email protected] que ayudan a
acelerar y no (consciente o inconscientemente) a frenar la organización. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.