El Liderazgo de Cleopatra y la fascinación de Egipto

Nos gustó mucho la exposición ‘Cleopatra y la
fascinación de Egipto’ en el Centro de Exposiciones Arte Canal, donde estará
hasta el 8 de mayo (
www.exposicioncleopatra.es). Un
recorrido por ocho ámbitos: Egipto, tierra del Nilo (una alta cultura desde
hace 5.000 años; Los Ptolomeos, reyes de Egipto (la dinastía iniciada por el
General Ptolomeo, sucesor de Alejandro Magno, en el 305 a.C., que perdurará hasta
la muerte de Cleopatra en el 30 a.C.); La última reina de Egipto (Cleopatra
VII, una reina culta y refinada, que amó a César y a Marco Antonio y con ambos
tuvo descendencia); Egipto en Roma (por su personalidad, esta exótica provincia
romana cautivó a la metrópoli); Cleopatra, inspiración de artistas (literatos,
pintores, escultores, dramaturgos y cineastas se han sentido atraídos por ella
desde el Renacimiento a nuestros días); Cleopatra y las artes escénicas (el
drama de Shakespeare, la ópera de Haendel, las películas); la Fascinación de
Egipto en España (desde los fenicios en la Península al Templo de Debod). 
Cleopatra fue una líder que supo sobresalir en un tiempo especialmente
convulso, el de los triunviratos romanos. Rubia y de voz melodiosa, según el
historiador José María Manuel García-Osuna y Rodríguez, fue una reina políglota
que cautivaba por su dialéctica. Su nombre, “Cleopatra”, fue el primero que se
descubrió en la piedra de Rosetta. Cleopatra Filopator Nea Thea comenzó a
reinar con 18 años. Su padre, Ptolomeo XII, no era querido por su pueblo por
las acusaciones de corrupción y de que se ocupaba más de las fiestas que de los
asuntos de Estado. Tuvo que casarse con su hermano Ptolomeo XIII (6 años menor
que ella), según las leyes de la dinastía. Hablaba egipcio, griego, hebreo,
sirio, arameo y latín. Las hambrunas del 50 a.C. hicieron que Egipto dependiera
cada vez más de Roma. Pompeyo huyó a la corte de Ptolomeo y Cleopatra y le
cortaron la cabeza; César lloró la pérdida de su rival. Julio César se instaló
en Alejandría y Cleopatra recuperó el trono. El ejército de Aquilas trató de
capturar el puerto (72 navíos egipcios y 50 trirremes romanos), por lo que
César ordenó quemarlo, y con él se perdió la fabulosa biblioteca de Alejandría.
De la unión de César y Cleopatra nació en el 47 a.C. Ptolomeo XV/Cesarión. De
la influencia egipcia en el Imperio Romano, la recaudación fiscal directa, la
gestión de las provincias, el culto a Isis o el calendario juliano. Cleopatra
estuvo, con su hijo, dos veces en Roma, pero desconfiaron de ella. Cuando César
fue asesinado en los idus de marzo (15-III-44 a.C.), la reina egipcia regresó a
su país.
Egipto sufría de plagas y hambruna. Marco Antonio fue comandante de
César, persiguió a Bruto como asesino del emperador y formó parte del segundo
triunvirato, con Octavio y Lépido. Marco Antonio y Cleopatra se encontraron en
Tarso en el 41 a.C. Ella se vistió como Afrodita, estuvieron cuatro días juntos
y se enamoraron. Pasaron juntos el invierno siguiente y Cleopatra dio a luz
gemelos: Cleopatra Selene y Alejandro Helios. Marco Antonio volvió a Roma, se
casó con Octavia (hermana de César) y no volvieron a estar juntos hasta cuatro
años después. Se casaron (sin que Antonio repudiara a Octavia) y tuvieron
varios hijos más. Cleopatra obtuvo Chipre, Fenicia y Creta, y su país volvió a
tener la extensión de los primeros Ptolomeos.
En el 33 a.C., Marco Antonio repudió a Octavia y pretendió trasladar la
capital del Imperio a Alejandría. El 30 de julio del 30 a.C., tras la victoria
naval de Actio, Octavio entraba en Alejandría. Un falso informe sobre la muerte
de Cleopatra, Marco Antonio se suicidó dejándose caer sobre su propia espada.
El nuevo emperador deseaba llevarse a la reina del Nilo a Roma y exhibirla como
trofeo. Cleopatra, tras entrevistarse con él, se dio cuenta de que era un
hombre frío y calculador al que no podía seducir (fue Octavio el que acuñó la
frase: “Si la nariz de Cleopatra hubiese sido más corta, habría cambiado el
signo de la historia”). Según la leyenda, Cleopatra se suicidó con una cobra
egipcia (áspid) de mordedura letal.
En ‘Shakespeare y el desarrollo del Liderazgo’ un servidor sostiene que
el gran drama romántico del bardo no es ‘Romeo y Julieta’, sino precisamente ‘Antonio
y Cleopatra’ (1607), un canto al poder del amor por encima del amor al poder. “La edad no podrá marchitarla,
ni la rutina
helará sus encantos.
Otras mujeres
sacian el hambre que alimentan,
ella provoca más hambre cuanto más sacia.
Pues hasta lo
más impuro tanto purifica,
que
incluso los santos sacerdotes la bendicen si peca.
” (Antonio y Cleopatra).
En casa guardo los DVDs de la ‘Cleopatra’ de Mankiewicz (1963) con la
gran Elizabeth Taylor, Richard Burton y Rex Harrison. La producción más cara de
la Fox (44 M $), que casi quiebra la productora, y donde se conocieron la
Taylor y su varias veces marido. Cuatro Óscar y la mayor recaudación del año.
Fue el último “péplum” hasta el ‘Gladiator’ (2000) de Ridley Scott.  
También tengo la versión cinematográfica de ‘Marco Antonio y Cleopatra’ (1972),
con Charlton Heston, Carmen Sevilla, Fernando Rey, Juan Luis Galiardo y Sancho
Gracia (hizo de Cleopatra Hildegarde Neil, una actriz de televisión). Puedes
verla en YouTube: www.youtube.com/watch?v=6ImlQDHurao Una
superproducción épica, ópera prima en la dirección de Charlton Heston.
Mi gratitud a los
responsables de CanalGestión por la exposición sobre Cleopatra.

De mucho menor interés,
‘Batman vs Superman’, que fuimos a ver Zoe y yo por la noche. Más de dos horas
y media de efectos especiales con un guión muy flojo. Excelentes secundarios (Jeremy
Irons, Helen Hunt, Amy Adams, Diane Lane, Jesse Eisenberg) y poco más. “No hay
manera de conectar con tanto barullo”, decía Jordi Costa en Fotogramas. Estoy plenamente
de acuerdo. No me gustan las místicas baratas sobre Dioses y héroes autodidactas.
  

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