Empleabilidad, Learnability y Potencial

Esta ola
de calor estival (como corresponde a la estación) nos trae numerosos cumpleaños
de compañ[email protected] estos días. Mi felicitación y gratitud a Alegría, Carmen, Diana,
Elena, etc. con quienes hemos celebrado su aniversario.
Madrid
está plagado de lugares fabulosos llamados a ser conocidos. Uno de ellos es “el
olivar de Castillejo”, en la calle Menéndez Pidal, casi esquina a Alberto
Alcocer. Este maravilloso olivar en pleno centro de la capital es lo que queda
de donde acamparon las tropas napoleónicas. José Castillejo, precursor de las
ideas ecologistas, lo compró en 1917 y convenció a algunos de sus amigos
intelectuales como Menéndez Pidal o Dámaso Alonso para que compartieran su
pasión por la cultura: el resultado fue la famosa Junta de Ampliación de
Estudios, que envió a nú[email protected] estudiantes [email protected] al extranjero y atrajo a
grandes pensadores como Marie Curie, John Maynard Keynes o Albert Einstein.
José
Castillejo, junto con su esposa Irene Clermont y sus cuatro hijos, cultivaba
olivos y árboles frutales y cuidaba de las colmenas. Hoy en día esa preciosa
casa permanece intacta. E 1985, los hijos de D. José crearon la Fundación
Olivar de Castillejo. La casa fue declarada de interés por el Colegio de
Arquitectos de Madrid. Puedes consultar la programación de este verano en http://fundacionolivardecastillejo.org/
En este
mundo híperVUCA (en este cambio de era, el Talentismo, en la era en la que el
Talento es más valioso que el Capital), el “nombre del juego” es la
Empleabilidad. Como sabes, es un concepto acuñado por Sumantra Ghoshal
(1948-2004), que lo definió en diciembre de 1997 como “la aportación de valor a
través del empleo, siendo compensados por ello y aprendiendo simultáneamente
para generar empleo en el futuro” (La Empresa Individualizada: una entrevista
con Sumantra Ghoshal, European Management Journal 15).
La
Empleabilidad florece o no en función del clima laboral, que puede ser
“Fontainebleau en primavera” o “Calcuta en verano”. La diferencia entre un
ambiente (“smell of the place”) tóxico, asfixiante, y uno tónico, ilusionante,
la marca en más de un 70% quien dirige el equipo. Clima que supone en términos
prácticos prácticamente la mitad (el 44%) de los resultados. Los climas
asfixiantes se basan en 4 C: Constreñimiento (Constrain), Cumplimiento
(Compliance), Control y Contrato; los tónicos se basan en Flexibilidad
(Stretch), Disciplina (aprendizaje), Confianza y Apoyo. Te recomiendo un vídeo
de 8 minutos de Ghoshal sobre el tema en el Foro Económico Mundial: www.youtube.com/watch?v=J4lA1o8RP6E
La
Empleabilidad depende de la “Learnability” (que hemos traducido por
“Aprendibilidad”), concepto creado por Mara Swan en 2016. Es “el deseo y la
capacidad de crecer y de adaptar el propio talento para mantenernos empleables
a lo largo de la vida laboral”. El 40% de [email protected] profesionales priorizan el
desarrollo de sus carreras a la hora de incorporarse a una empresa u otra.
Podemos
medir nuestro LQ (cociente de aprendibilidad) en www.learnabilityquotient.com/es-es/about
Como el
Talento se cultiva (contra lo que suele creerse, no nace ni se hace… si [email protected] no
quiere), la semilla es la vocación, el disfrute, la pasión, el querer. ¿Y
cuáles son las “condiciones de cultivo”? Porque el talento no es fijo (no está
predestinado), pero tampoco es infinito.
Tenemos
que hablar de la Agilidad, término del deporte (de la gimnasia, más
concretamente) que aplicamos a las organizaciones como respuesta a los tiempos
híperVUCA, junto a la Visión de futuro, la Unión del Equipo y el Compromiso
(individual y colectivo). Proviene del latín “agere” (mover, llevar hacia
delante, actuar) y significa “facultad de trasladarse de un lugar a otro
instantáneamente, por grande que fuera la distancia” (una de las cuatro cualidades
de los “cuerpos gloriosos”, junto con la perennidad, fuerza y gloria).
En
términos de Desarrollo del Talento, la Agilidad se divide en estratégica,
interpersonal y operativa.
La
Agilidad Estratñegica cuenta con competencias que se pueden desarrollar, como
la habilidad conceptual, la flexibilidad, la complejidad financiera y
operativa, la complejidad del entorno. Sin embargo, son extremadamente
difíciles de desarrollar: el Pensamiento Conceptual a alto nivel, la Propensión
a aprender constantemente (alto nivel de curiosidad y actualización) y la
Gestión avanzada de la ambigüedad.
La
Agilidad Interpersonal cuenta con competencias desarrollables, como la introspección
y la reflexión (awareness), la empatía, las habilidades interpersonales y, sí,
la resiliencia (aguante). Son mucho más difíciles de desarrollar la Confianza
en uno mismo en alto grado y la Predisposición genuina hacia lo positivo.
La Agilidad
Operativa incluye como competencias desarrollables la Gestión de la
Complejidad, Política, Cultural, la Mentalidad Global, la Influencia y la
Orientación a la Ejecución. No es tan desarrollable el Liderazgo en Encaje
Cultural.
Como decía
un antiguo colega (y aplican [email protected] mejores DRHs): “Se puede enseñar a un pavo a
trepar, pero es más fácil contratar una ardilla”.
Cuidado
con confundir (y mezclar) la Agilidad con la Aprendibilidad. Ésta (el
Learnability) es vocacional, interiorizada, depende de nuestro estilo propio. La
otra, la Agilidad, es compleja (a tres niveles).
Empleabilidad
= Aprendibilidad + Potencial
[email protected] a
lo que no puedes desarrollar si ya no lo tienes, porque suele ser fuente de
frustración en tu carrera profesional y personal.  

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.