Cómo deconstruir el Talento Innovador

He estado leyendo ‘Las claves de la creatividad empresarial. Cómo gestionar el talento innovador’, de Jorge Delgado Cerviño. Jorge Delgado ha sido directivo de multinacionales y consultor estratégico.

Con prólogo de Fuencisla Clemares (DG de Google), el libro se divide en dos partes:
Introducción. Se ha de trabajar en tres frentes simultáneamente: la materia prima de la innovación (selección y formación), el aprovechamiento de las capacidades de las personas (organización) y el estilo de liderazgo y procesos de innovación.

  1. La fuente de la innovación: el pensamiento creativo (creative thinking). El “método del caso”, del que se abusa en ciertas escuelas de negocios, desarrolla la resolución de problemas, pero no la creatividad. Desde Roger Sperry (premio Nobel de Medicina 1981) sabemos que el hemisferio izquierdo es verbal, analítico, secuencial, lineal, deductivo y el derecho no verbal, divergente, primario, imaginativo, espacial e intuitivo. La deducción la puede hacer una máquina con algoritmos; la inducción (hacer preguntas, desafiar las reglas, asumir riesgos), no. El autor cita a Mihalyi Csikzentmihalyi (y tiene la amabilidad de recordar que fue un servidor quien le mostró cómo pronunciar tan infausto apellido): “La Creatividad es tan fascinante porque, cuando nos entregamos a ella, sentimos que estamos viviendo más plenamente que durante el resto de nuestra vida”.
    A. Innovación en la Organización. Es el resultado de la capacidad individual, de los grupos, de la organización y de los directivos (liderazgo)
  2. Características de las personas creativas: es cuestión de personalidad (grupo de comportamientos, sentimientos, pensamientos y motivaciones de un individuo). Se relaciona con la inteligencia (pensar de una manera más completa; hasta 120 de CI) y con cualidades como la autoconfianza, autodisciplina y perseverancia, capacidad de posponer la gratificación e independencia de juicio. Csikzentmilahyi lo plantea a través de 10 características contradictorias:
  • Gran energía física y capacidad de estar callado y pensativo.
  • Seres vivos e ingeniosos.
  • Mucha imaginación y arraigado sentido de la realidad.
  • Compaginan extraversión e introversión.
  • Humildes en el trabajo y orgullosos de sus logros.
  • Se identifican con masculinidad y femineidad.
  • Pensamiento tradicional y conservador, rebelde e iconoclasta.
  • Pasión por su trabajo y objetividad sobre sus logros.
  • Gran capacidad de sufrimiento y de placer.

Como la mayor parte de ellas se pueden promover, Jorge Delgado destaca el valor de la formación y el coaching. Robert Sternberg destaca la intersección entre capacidad sintética, analítica e inteligencia práctica. Además, capacidad de persuasión, asociación de ideas, estilo cognitivo (Sternberg habla de legislativo, a su manera, ejecutivo y judicial) y motivación (intrínseca: fluidez), dominio de la materia (sin conocimiento no puede haber innovación) y actitud: redefinir, cuestionar, promover, cruzar ideas, permitir errores, alentar la colaboración, crecer intelectualmente.

3. Cómo innovar en equipo. Tamaño del mismo (evitar “agrandarlo” por razones políticas), diversidad (demográfica: género, etnias, edades; funcional: educación, experiencia; estilos cognitivos y de personalidad), procesos sociales. Afectan a la creatividad del grupo la colaboración, comunicación, sentimiento de seguridad psicológica, apoyo (backup), liderazgo, conflicto, cohesión, confianza, estabilidad vs rotación.

4. Crear un ambiente que facilite o promueva la innovación. Los elementos de un clima de creatividad (Isaksen) son Participación, Reto, Libertad, Confianza/sinceridad, Tiempo para generar ideas, Sentido lúdico y del humor, Conflicto (constructivo), Tolerancia a las nuevas ideas, Debate y Tolerancia al riesgo. Jorge Delgado nos ilustra con los ejemplos de Nokia y Pixar.

5. Estrategia, Gestión del cambio, Adaptabilidad e Innovación. Se trata de intervenciones de diagnóstico, de proceso, estructurales e individuales. Alineamiento estratégico frente a burocracia, estructura organizativa y espacio físico. No olvidemos nunca que “la creatividad viene de las personas, no de las cosas”.

6. Qué debe hacer el líder para generar innovación. Líderes transformadores: desde el ejemplo, la visión compartida, las expectativas, la energía… “El caballero es un miembro de la élite moral” (Confucio). El único Liderazgo viable es el ético.

7. Prácticas de Recursos Humanos para favorecer la Innovación. Selección de personas creativas, movilidad interna, evaluación del desempeño, feedback, compensación, diseño de puestos de trabajo, formación.
B. El proceso innovador

8. Métodos y procesos para la generación de ideas. Desde Graham Wallace (‘El arte del pensamiento’, 1926) al Brainstorming de Álex Osborn y el Pensamiento lateral de Edward de Bono, el Design Thinking de David Kelley (IDEO) y el Lean Start-Up de Eric Ries.

9. Un proceso concreto para generar ideas innovadoras. El autor nos presenta un proceso en cuatro pasos: la duda (“la duda es uno de los nombres de la inteligencia”, Borges), el análisis, la generación de ideas y la evaluación y selección de las mismas. Pensamiento divergente y convergente, sucesivos.

Un libro muy didáctico que nos permite desgranar el talento innovador en su componente individual, grupal, organizativo y de liderazgo. En la Bibliografía, Teresa Amabile, Kahneman, De Bono, Ekvall, Isaksen y Robert Sternberg. Gracias, Jorge, por este regalo.

La canción de hoy, ‘Wonderwall’, no en la versión de Oasis (octubre 1995), sino en la de Ryan Adams (la escuché ayer en el sexto episodio, primera temporada, de ‘Lie to me’):

Como sabes, “wonderwall” es la persona que te sirve de apoyo, que logra que des la mejor versión de ti misma. Proviene del primer álbum de George Harrison después de The Beatles, en 1968 (banda sonora de la película del mismo título, que se presentó en el Festival de Cannes el 17 de mayo).

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