Esquivar la mediocridad, por Xavier Marcet

Uno de los días más bonitos del año este de primavera en San Isidro. Hemos almorzado con [email protected] en el Club de Tenis de La Moraleja, al aire libre. Situado a 500 m de El Soto, es un club pionero, netamente familiar, con 14 pistas de tenis y 6 de pádel, restaurante, sala de juegos, sauna, piscina de verano y zona infantil.

He estado leyendo ‘Esquivar la mediocridad. Notas sobre management, complejidad, estrategia e innovación’, de Xavier Marcet. El profesor Marcet (Universitat Pompeu i Fabra) es consultor en estrategia, innovación y transformación, conferenciante y escritor habitual en La Vanguardia. Me encantan sus artículos en el diario barcelonés.
En 2010, Xavier Marcet publicó ‘Cosas que aprendemos después’. Lo que le movía (y probablemente lo hace ahora) es:
1. La importancia de pensar.
2. El respeto por los que arriesgan en sus proyectos.
3. Desconfiar de quienes tienen la queja por relato.
4. Abrir las organizaciones para hacerlas más innovadoras.
5. Admirar el talento y otorgarle prioridad.
6. Respetar mucho el esfuerzo.
7. Celebrar la brevedad.
8. “Me gusta la gente a la que no hay que motivar”.
9. “Lo que profesionalmente me hace feliz es aprender”.
10. Liderar es servir.
En este nuevo libro, el autor se propone:
– Necesitamos un nuevo management para gestionar la complejidad. El mundo era complicado; ahora, además, es complejo.
– Esquivar la mediocridad es escapar de la vulgaridad, de la tontería.
– La autenticidad es la nueva core competence diferencial.
– Necesitamos más estrategia, pero menos planificación.
– Estrategia e innovación son arenas que se mezclan.
– La innovación fracasa mayoritariamente por la forma de gestionar de las empresas.
– La innovación no está en la tecnología; está en la mirada.
– La agilidad es la condición de cualquier estrategia.
– En este mundo de Big Data, no hay comunicación sin capacidad de síntesis.
– Es más difícil crear una cultura corporativa sostenible que un negocio rentable.
– Respetamos a la gente de la que aprendemos.
– Cuando crees una start-up, trata de tener 10 clientes.
– La autocomplacencia es una gran patología (en las pymes y en las multinacionales).
– Los directivos que saben delegar multiplican.
– Talento llama a talento y mediocridad a mediocridad.
– ¿Cómo vamos a cambiar las organizaciones sin gente muy comprometida?
– Ser buena persona, preferir la honestidad, sigue siendo esencial. Que los resentidos, arrogantes y corruptos no nos engañen.
Grandes preguntas y afirmaciones.
Las empresas deben esquivar la mediocridad y optar por la autenticidad (que es “una decisión personal”, Jorge Wagensberg). La tontería en el management es gesticular más que transformar: malos tiempos para la arrogancia. La arrogancia del dinero, la intelectual (confundir profundidad con amplitud), la de la dimensión, la del poder (despreciar a los demás), la geográfica, la interior. Inconsistencia por pérdida de empatía con los clientes, por incapacidad de concretar la transformación que se predica, por liderazgos pusilánimes y por no tratar el éxito como algo provisional.
Reinventar la estrategia (más estrategia, menos planificación): hemos de vincular estrategia y talento a través de la capacidad de aprender (learnability). Agilidad con foco en el cliente, decisiones just in time, explorar nuevas sincronías, equipos con mayor autonomía y hábitos de agilidad. La desburocratización empieza por [email protected] [email protected] (y es urgente).
Gestión de la complejidad (organizaciones poliédricas). Jefes menguantes y fugitivos ante la complejidad. Constructores de síntesis.
Gestión de la innovación, desde la sensatez del riesgo. La innovación como desafío. “Liderar la innovación requiere tener respeto, pero no miedo”. “Innovar requiere el hambre de los que no tienen nada que perder” (efecto inmigrante) y entrenar la disrupción. Hay un binomio talento-innovación. “Gestionar talento no es retener talento, es devenir en un hub de talento”. Las cuatro palancas para una cultura innovadora son modelo de gobernanza, talento emprendedor, proyectos y resultados, relación con el ecosistema. ¿Por qué Amazon no surgió de Barnes & Noble, ni Youtube de SONY, ni iTunes de la ABC, ni Skype de la AT&T? Porque sabían demasiado. Cuidado con burocratizar la innovación (sus enemigos son el cortoplacismo, la arrogancia, la imposibilidad de fracaso, los happy flowers, la rutinización, la subvención, la discontinuidad, la memoria, la indecisión, una estrategia equivocada.
Comunicación: menos es más. Hay empresas hartas por exceso de comunicación. Los retos son el relato integrador, los clientes conectados, profesionales comprometidos, accionistas de largo recorrido, reputación relacional, gestión de la complejidad, liderazgos solventes, estrategia e innovación, calidad operativa, empatía.
Aprender y desaprender (Xavier Marcet nos regala “Quince cosas que hay que desaprender”). Aprender a preguntar, preguntar para aprender.
Transformación: superar la autocomplacencia. Hay empresas enfermas de reuniones. La autenticidad es la core competence.
Compromisos con sentido: cadenas de inspiración. La empresa como comunidad (“una comunidad no es una familia, pero traza lazos que van más allá de la pura funcionalidad”). Se trata de crear una cultura corporativa, con el respeto por bandera. La arquitectura del compromiso en las empresas pasa por la autenticidad, los resultados, el equilibrio, el mérito, la innovación responsable, la transparencia, la motivación, el respeto/empatía, el emprendimiento y el valor de lo social. El reto es desplegar toda el potencial de las personas.
Un texto muy profundo y verdaderamente inspirador. Gracias, Xavier Marcet, por presentarnos este nuevo management tan acorde con el Talentismo.

La canción de hoy es de Mecano, ‘JC’
www.youtube.com/watch?v=YF8AaSAQC7k
“Tú, tú y yo, tú y yo, tú y yo”.

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