Sergio Marcchionne (FIAT) y lo que deben hacer los directivos para tener éxito

Antes de ayer, el prestigioso abogado Marco Bolognini publicaba un interesante artículo de Opinión en Expansión sobre Sergio Marchione, CEO de FIAT que ha fallecido el pasado 25 de julio, titulado ‘El filósofo que deshizo para construir’. En él destacaba que el exConsejero Delegado del gigante italiano del automóvil contaba con una licenciatura en Filosofía, a la que habían seguido las de Económicas y Derecho. Al periodista Giorgio Dell’Arti, autor de una biografía autorizada de SM, le había declarado: “No sé si la filosofía ha hecho de mí un mejor abogado o un mejor CEO: Desde luego me ha abierto los ojos, ha abierto mi mente hacia otras cosas”: ¡Qué importante es la consciencia en un/a [email protected]!

Sin duda Marchionne se sentía orgulloso de sus orígenes humanistas, y así pudo “deconstruir” la FIAT como una verdadera multinacional con sede legal en Amsterdam, fiscal en Londres y con una sólida base productiva en Estados Unidos. Deconstruir para ser disruptivo en el modelo. El líder comunista Fauso Bertinottti,  nos recuerda Marco Bolognini, lo llamó “Capitalismo de Globalización”.  El abogado se pregunta, respecto al caso FIAT: “¿Por qué los países del arco mediterráneo siguen teniendo grandes dificultades para ser protagonistas del siglo XXI? Marchionne decía que en inglés se necesitan dos palabras para decir lo que en italiano requiere ocho (en castellano o francés vendría a ser lo mismo). Complejidad mediterránea que aleja de la eficiencia anglosajona, por no mencionar las trabas fiscales y administrativas, estructuras públicas paquidérmicas (como la “plaza en propiedad”)…

Por otro lado, nos cuenta Marco Bolognini, la complejidad mediterránea significa la preponderancia del factor humano, de la política (en la más noble acepción del término) sobre la economía, la cultura sobre las puras finanzas. Estoy plenamente de acuerdo con esa aseveración: el mundo latino es el de la civilización, la calidad de vida, el bienestar (siempre que el bienestar del Estado no devore al Estado del Bienestar). Marco llama a Sergio Marchionne “preclaro representante de la economía del nuevo milenio”, esto es, del Talentismo, del Human Age. Pretendo homenajear a Sergio Marchionne leyendo algunos de sus libros sobre él (‘Marchionne, el extranjero’, publicado en julio de 2018; alguno de María Elena Scandaliato; la biografía autorizada). Learnability.

Gracias, Marco Bolognini, por este excelente artículo que conecta el humanismo con la rentabilidad a través de la figura de uno de los mejores directivos de Europa.

Hace 14 años, cuando Sergio Marchionne tomó las riendas de la compañía, FIAT perdía 2 M € al día y las acciones valían 1’6 €. General Motors prefirió pagar 2.000  M $ que quedársela y asumir las deudas. Cuando la ha dejado SM, los ingresos anuales son de 125.000 M €, la liquidez en caja de 4.000 M € y las acciones valen diez veces más (16,4 €). Un genio nacido en Chieti, en los Abruzzos, al que apodaban “el general sin miedo”. Trabajó en Deloitte como fiscalista y en la certificadora SGS como DG antes de llegar a FIAT. Supo negociar con GM,  integrar FCA (Fiat Chrysler Automóviles), multiplicar por 8 su capitalización, mudar de piel en este entorno híperVUCA (en 2014 se puso al frente de Ferrari, apostó 9.000 por la electrificación de los vehículos del Grupo). Decía: “FCA es un conjunto de culturas y gestores nacidos de cada adversidad”. “Tenemos que evitar ser arrogantes. El éxito nunca es permanente sino que hay que ganárselo día a día”. Entendía muy bien la soledad del Liderazgo: “El liderazgo no es anarquía. Quien manda está solo”.

Al parecer, su frase más célebre es: “Siempre encontraré a un emir que me compre un Ferrari; pero si la clase media desaparece, ¿quién me comprará los Panda?”.

 

A través de Manuel Bonilla, DG de SUMA, por Twitter he conocido el vídeo de HBR ‘4 cosas que los CEOs de éxito hacen de forma diferente’, por Ron Carucci:

https://hbr.org/video/5747100940001/whiteboard-session-4-things-successful-executives-do-differently

Más de la mitad de los CEOs fracasan en sus primeros 15 meses como tales. El 61% de ellos,declaran abiertamente que no se sentían preparados; el 76%, que sus empresas no les ayudaron para lograrlo. La otra mitad de líderes que sí tuvieron éxito comparten cuatro pautas:

  • Amplitud (Breadth): No ven la compañías desde una función (ventas, marketing, finanzas) sino en su conjunto. No la ven desde un solo negocio sino desde el conjunto del grupo.
  • Contexto: los directivos que triunfan entienden muy bien cómo gana o pierde dinero la empresa (incluyendo los intangibles, me permito añadir).
  • Elección (Choice): los líderes de éxito integran la intuición y el análisis. Si el foco es demasiado estrecho, si se institucionaliza la mediocridad, si se pretende dedicar a la organización a la vez, el fracaso es seguro. El abuso de poder no es por egoísmo sino por abdicar en unos cuantos a los que temen “pornerles las peras a cuarto”.
  • Conexión: los directivos exitosos son seductores. Todo el mundo quiere trabajar con ellos porque son amables y cercanos, brillantes, accesibles. Y lo más importante: sabes que vas a aprender mucho con ellos. Invierten en generar confianza en los profesionales, los clientes, los accionistas, la sociedad en su conjunto.

Me apunto estos cuatro atributos para trabajarlos con los CEOs. Mi gratitud a Ron Carucci (atención a su libro ‘Rising to Power. The journey of exceptional executives, 2014). Es evidente que Sergio Marchionne puso en práctica, desde su dialéctica, la amplitud, el contexto, la elección y la conexión.

 

La canción de hoy es de Antonello Venditti: ‘Benvenutii in Paradiso’.

¿Infierno o paraíso? Del CEO depende.

 

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