La Economía conductual y el Talento logístico

Esta mañana he tenido el honor de participar en el III Foro de Talento logístico organizado por IMF con el CEL (Centro Español de Logística), patrocinado por ManpowerGroup. Mi gratitud a José Estrada (DG del CEL), Gabino Díego y Mariló Peris por la organización.

Tras la inauguracióm del evento por Carlos Martínez (presidente de IMF), José Estrada y Gabiino Diego, el profesor José Luis Carles ha presentado el barómetro de la gestión del talento en el sector logístico, con conclusiones muy interesantes: escsez de talento 8entre un 20% y un 57% según las posiciones), falta de atractividad del sector (el 73% de las empresas no poseen una estrategia de Employer Branding), poca formación… Una industria que emplea a más de un millón de personas y que está creciendo a dos dígitos.

Un servidor ha hablado de Talento Lógístico y Logística del Talento, partiendo de la escasez de talento (una tormenta perfecta de desempleo, escasez y sobrecualificación), la necesidad de definir el talento con precisión y de saber muy bien de qué se compone (Capacidad, Compromiso y Contexto). Y la logística del talento, desde un Ciclo Estratégico (atraer, desarrollar, comprometr el talento) con las cinco tendencias del Futuro del Empleo (atraer, aprender, liderar, vivir, sumar).

Después, mesa redonda con Ramón García (Director de Innovación y Proyectos del CEL), Inés Ribó (Directora de Talento de STEF), Guillermo Pérez (EULEN), Ramón Valdivia (DG de ASTIC) y Carles Pitart (Director de Operaciones de Manpower) , moderada por Gabino Diego. Los ponentes han insistido en la necesidad de atraer talento (más y mejor), formular una Propuesta de Valor al Talento, contar con un Modelo de Liderazgo Propio.

En otro orden de cosas, he estado leyendo ‘Quiero decidir yo’, de Ana Vásquez Maya. Un libro sobre los grandes principios de Economía Conductual (“la gran disrupción sobre mente, comportamiento y economía) que aplican las grandes empresas, y especialmente los gigantes digitales. En especial en once principios:

  • Arquitectura de las decisiones. El diseño neutro no existe (el diseño, como sabes, es arte)
  • Paternalismo libertario: los pequeños empujones (nudge) que influyen en nuestras decisiones
  •   La conformidad social (elegimos lo que la gente prefiere)
  • Normas sociales que contradicen la maximización del beneficio: querer formar parte de un proyecto más grande que [email protected] [email protected] (Wikipedia, por ejemplo)
  • Aversión a la información (que Netflix elija por ti)
  • Los tres sesgos feroces: de disponibilidad, de retrospección, de confirmación.
  • El yo que recuerda y el yo que recomienda (¿vas de vacaciones o de luna de miel para ponerlo en Instagram?)
  • Aversión a la pérdida (date prisa en reservar por Booking), sesgo de posesión y sobrevaloración (si es mío, vale más)
  • El efecto encuadre (todo depende de cómo contemos la historia: la experiencia)
  • Las anclas y el concepto gratis (Coca-Cola Zero)
  • Falta de autocontrol (perder el paraíso por una manzana),  sustitución de la recompensa (lo correcto por la razón equivocada) y cuentas mentales (pagar con VISA duele menos que con pasta).

Un libro muy interesante para quienes amamos la Economía Conductual y para aprender cómo la utilizan en su favor las empresas de más éxito.

La canción de hoy, ‘The prayer’, el bellísimo tema de Andrea Bocelli con Céline Dion:

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