De grupo a Equipo de Alto Rendimiento

Hoy hemos estado trabajando en un hotel junto a la Plaza de Santa Ana en Madrid con el Comité de Dirección Mundial de Operaciones de un gran grupo industrial. Ayer cada uno de los miembros del CD, un total de 14, presentaron al Director General y al resto de sus compañeros un DAFO (básicamente, lo que funciona y no funciona en su área de responsabilidad, los retos a futuro, la estructura organizativa siguiendo a la estrategia) y el DG les ha lanzado 15 preguntas que han resuelto en Equipo durante más de 11 horas. Un desafío apasionante.

Como sabes, un Equipo es un grupo de personas que genera sinergias, que suma más juntos que por separado. No es cuestión sólo de voluntad, sino de disciplina: de visión compartida, un enfoque profesional (proceso abierto de debate más proceso cerrado de decisión y ejecución), de diversidad (especialmente intangible, de pensar, sentir y actuar), de dos ingredientes esenciales: confianza y compromiso, de aprendizaje conjunto (no confundamos errores y fracasos) y de considerar holísticamente el dinamismo del entorno. Lo habitual es el Groupthink (pensamiento de grupo): un grupo de personas con talento toma muchas decisiones asnales; la diferencia, el Grial, es el Equipo de Alto Rendimiento, que genera Mega Sinergias (1+1=10). Nuestra gratitud al DG y todo su equipo directivo por trabajar juntos esta oportunidad. Mañana cada uno de los miembros del equipo presentarán al DG sus conclusiones para el plan de acción, puesto que no se trata de un ejercicio académico, en absoluto, sino de alinear la estrategia global con el talento.

Ayer, en la portada de The New York Times, ‘Convertir la Tiranía en un clente’. Walt Bogdanovich y Michael Forsythe se referían a la implicación de McKinsey con el gobierno chino, notable en Kashgar (la antigua ruta de la seda). Y también en la construcción de islas artificiales en el mar de la China, en tensión militar con los Estados Unidos. “La icónica compañía americana ha ayudado a elevar la estatura de gobiernos autoritarios y corruptos en todo el mundo, en ocasiones colisionando con los intereses de su país”. Como ejemplos, la monarquía de Arabia Saudi, el régimen de Erdogan en Turquía o los gobiernos corruptos de Sudáfrica. En Ucrania, McKinsey y Paul Manafort (jefe de campaña de Trump, condenado por fraude fiscal) ayudaron al candidato pro-ruso, Viktor Yanukovich, antioccidental. En páginas 10 y 11, los periodistas muestran más ejemplos de proyectos con Rusia, China y Arabia Saudi.

También en portada, un artículo de opinión de Neil Gross sobre los “chalecos amarillos” (Yellow Vest) y sus protestas contra el cambio climático. “Parece a veces que sólo los privilegiados apoyan las cusas. Pero la verdad es más complicada”.

“Rusia utiliza el miedo para dejar a Ucrania fuera”, por Andrew Higgins desde Mariupol, Ucrania. Y desde Lyon, Francia, la estrella del fútbol que sólo quiere hablar de fútbol. Ada Hegerberg acaba de ganar el Balón de Oro y su vida ha cambiado. Nacida en Sunndal, Noruega, es la líder del Olympique de Lyon, el mejor equipo de fútbol femenino del continente en estos momentos.

La canción de hoy, ‘Love you anymore’ de Michael Bublé

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