El secreto del éxito es la mentalidad de la tercera puerta

Ayer en Barcelona y hoy en Valencia. Me encantan las empresas “Indoraptor” (“Indómito velocirraptor”, como los dinosaurios del “Jurassic World” de Jota Bayona: dinosaurios de diseño, innovadores, rápidos, ágiles, con las ventajas del tamaño, de la velocidad y de su capacidad de aprender), las organizaciones líderes del Talentismo, que no sólo se adaptan a un entorno que sextiplica la información en tres años sino que se anticipan al mismo para triunfar en los mercados. Empresas de crecimientos del 20-40% durante varios años, como VidaCaixa en el sector asegurador o RNB como interproveedor de Mercadona. Organizaciones conscientes de su esencia (“el olor del lugar”, como diría Sumantra Ghoshal, el padre del concepto de Empleabilidad). Mi gratitud desde Right Management por lo que aprendemos de vosotros, por vuestro equilibrio entre la exigencia (que se demuestra en los resultados) y el humanismo (que se advierte en la cultura y el clima laboral, y os asegura la longevidad empresarial).

He estado leyendo en el AVE hacia y desde Valencia ‘La tercera puerta. En busca del secreto del éxito de Bill Gates, Steven Spielberg y Lady Gaga’, de Alex Banayan. Avalado por Daniel Pink (para mí es suficiente), Jonah Berger (Contagioso), Elena Murillo (CMO de Google) o Maya Watson Banks (CMO de Netflix), es la historia de un joven de origen iraní que ganó en ‘El precio justo’ un velero (31.000 $) y con ese dinero se propuso aprender de las personas con más éxito en el mundo, entrevistándoles directamente.

Para él, la vida es como una discoteca. Existe la entrada principal, donde todo el mundo hace cola con la esperanza de poder entrar, y el acceso VIP (para los famosos, los de buena familia, los ya millonarios). Y también una Tercera puerta (meterte en el callejón, llamar a la puerta cientos de veces, colarte por una ventana o por la cocina). Como ejemplo, Steven Spielberg, el director más joven de Hollywood. Se subió a un tour por los estudios Universal, se metió en un WC y cuando el autobús se fue, dio un paseo por los estudios. Conoció a Chuck Silvers, de Universal TV, que le dio un pase por 3 días. Se convirtió en su mentor, y le propuso que volviera con un buen corto: como SS llevaba haciendo cortos desde los 12 años, le llevó Amblin (26′). Silvers se lo presentó a Sid Sheinberg, VP de Universal TV. Al verlo, le ofreció in contrato de 7 años. El “juego social” de Spielberg fue más allá del “networking” convencional. “No fue magia, ni suerte. Fue el juego de Spielberg”.

Banayan, después de conocer a Spielberg, partió de Tim Ferriss y su libro ‘La semana laboral de cuatro horas’. Y después contactó con Qi Lu (Microsoft) con la esperanza de conocer al mismísimo Bill Gates. Qi Lu procede de las afueras de Shanghai, de una zona sin luz ni electricidad. Se centró en los estudios, fue a la Universidad de Fudan, becado en EE UU (Carnegie Mellon) y después trabajó duramente en Yahoo y Microsoft. “La suerte es como un autobús. Si pierdes uno siempre llegará otro. Lo que no puedes hacer es no estar preparado para subirte a él”.

Me han gustado las historias con su mentor, el joven Eliott Bisnow, fundador de Summit Series (con 25 años). “Sólo los aventureros tienen aventuras”. “Abarca más de lo que puedas apretar”. “La mejor cura contra el nerviosismo es la acción inmediata”.”Cómo cuentas la historia es más importante que la historia en sí”.”La mayoría de las personas viven una vida lineal; las de éxito optan por una vida exponencial. En lugar de ir paso a paso, se los van saltando”. “No puedes superar a Amazon siendo Amazon”. “El éxito es el resultado de priorizar tus deseos” (Dan Babcock). “El secreto para ser rico en Wall Street es ser codicioso cuando los demás son prudentes y ser prudente cuando los demás son codiciosos” (Warren Buffet). “La energía y la perseverancia lo conquistan todo” (Benjamin Franklin). “Hay que seguir besando ranas hasta que encuentres al príncipe” (Dean Kamen). “El secreto de las mejores entrevistas es por qué las hacemos. Y cuando nosotros estamos realmente cómodos, los invitados también están cómodos (…) No hay ningún truco para ser tú mismo” (Larry King). “Soy feliz porque hago lo que quiero cada día” (Steve Wozniak). “Quiero aprender; quiero hacer prácticas con vosotros” (Pitbull). “No pongas límites a tu vida. ¡Yo tengo 85 años, y acabo de empezar!” (Maya Angelou).

Mi capítulo preferido del libro es el nº 34, ‘El mayor regalo’: las enseñanzas del gran Quincy Jones. Nominado a los Grammy más que ningún otro productor. Hizo ‘Thriller’, el disco más vendido de todos los tiempos y ‘We are the world’, el sencillo más vendido. Ha trabajado con Frank Sinatra o Michael Jackson. Produjo ‘El color púrpura’  o ‘El príncipe de Bel Air’. Su mentor fue Ray Charles, y él lo ha sido de Oprah Winfrey o Will Smith. “Ahí fuera el mundo es enorme. Tienes que salir a conocerlo”. “Todo arte genial es arquitectura emocional”. “Crea una estructura sólida y después improvisa”.

Quincy Jones produjo ‘It’s my party’ de Leslie Gore en 1963:

 

Lady Gaga (cuyo ‘artPop’ de 2013 es un himno de rebeldía):

Toda una historia sobre la felicidad y el éxito. Banayan ha figurado en las listas de Forbes y Business Insider de influyentes menores de 30 años, ha escrito en Fast Company o The Washington Post y ha aparecido en Fortune o Businessweek. Un método en cinco pasos:

  1. Dejar de hacer cola.
  2. Correr por el callejón. 
  3. Encontrar a un Topo.
  4. Caminar por el barro.
  5. Entrar por la tercera puerta. 

 

La mejor frase del libro está en los agradecimientos. “De joven, admiraba a la gente inteligente. Ahora que soy mayor, admiro a la gente amable” (Rabino Joshua Heschel). Una gran lección que comparte quien trató de decodificar a los iconos.

 

 

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