La ley del progreso ético en el año de los charlatanes

Anoche pudimos ver en TV ‘Una cuestión de tiempo (About Time)’, preciosa película escrita y dirigida por Ricjard Curtis (el creador de ‘Love Actually), protagonizada por Domnhall Greeson (el General Hux de los nuevos episodios de Star Was), Rachel McAdams (‘Diario de Noa’, Irene Adler en los ‘Sherlock Holmes’ de Guy Ritchie) y Bill Nighy (‘La librería’, ‘Love actually’). Una cinta de 2013 (en su día la vimos en cine) que reflexiona sobre ser conscientes de las alegrías de la vida cotidiana.

En la prensa de ayer, José Antonio Marina enunciaba la “Ley del progreso ético de la humanidad”: “Cuando las sociedades se liberan de cinco obstáculos: pobreza extrema, ignorancia, fanatismo, miedo al poder y odio al vecino, convergen hacia un marco ético deseable que incluye el respeto a los derechos individuales, el rechazo de discriminaciones no justificadas, la participación en el poder jurídico, las seguridades jurídicas y las políticas de ayuda al débil”. JAM revindica la “inteligencia social”, más allá de la inteligencia individual. Es el altruismo recíproco capaz de generar políticas de beneficio mutuo (win win). Como filósofo, al maestro Marina le interesa erradicar la ignorancia y el fanatismo. “Podemos ser ignorantes si poseyendo toda la información no la comprendemos. Contra el fanatismo hay que fomentar el pensamiento crítico”. De hay la importancia de la educación, que nos enseñe a comprender y a juzgar sanamente. Ayer mi hija Zoe me contaba cómo está preparando sus ensayos para las universidades a las que opta y la importancia que éstas conceden al pensamiento crítico y la comprensión global, pilares de la “Learnability” (Aprendibilidad).

Rosa Montero denunciaba la crispación y el sectarismo que amenazan el nuevo año (“a saber qué soponcios nos puede deparar el año próximo”) y nos relataba ‘Una historia ejemplar’, la del anarquista Melchor Rodríguez, el ángel rojo”, que salvó a 11.000 personas de las sacas de presos de 1936 (reclusos que eran asesinados en Paracuellos). Fue el último alcalde republicano de Madrid. “U pensamiento independiente y ético es un lugar desapacible y ventoso. Murió en 1972; espero que el recuerdo de las muchas personas a las que salvó calentara lo suficiente su corazón aterido”.

Moisés NaÍm llamaba a este 2018 que hoy se marcha ‘El año de los charlatanes’. Y es que “los embaucadores modernos disponen de tecnologías que les proporcionan inimaginables oportunidades”. Han sustituido la intuición para identificar a sus víctimas por los algoritmos y bots. En sus primeros 601 días como presidente, Donald Trump hizo 5.000 afirmaciones falsas (una media de 8,3 diarias). “Hay que informarse mejor, tener la mente abierta y desarrollar un sentido crítico que alerte de manipulaciones”. Educación ciudadana frente a los abusos de la tecnología digital, para diferenciar los líderes decentes de los charlatanes que nos mienten impunemente.

Y uno de los mejores directivos del año (recordemos que Harvard Business Review consideró a Pablo Isla, presidente de Inditex, el mejor CEO de 2018). Sandro Pozzi nos habla de Satya Nadella, tercer ejecutivo que dirige Microsoft desde su creación (tras Bill Gates y Steve Ballmer). “Ha sabido imprimir al grupo una nueva cultura y personalidad que gusta al mercado”. Diversificación: Windows y Office (dos tercios del negocio) asumen los gastos de otros negocios aún no rentables. Ha tomado decisiones valientes, como la venta de Nokia o abrir programas a la competencia. Su oficina en Redmond parece una biblioteca, La consecuencia es que este año Microsoft ha subido en bolsa un 20% y ha superado a Apple, con una capitalización de 685..000 M €. Azure, el servicio de gestión de datos, está en el centro de la estrategia (es el 7% de la facturación frente al 18% de Windows, pero crece al 75% anual). Hoy Microsoft es más abierta e integrada verticalmente. La empresa que heredó era vista por Wall Street y el Silicon Valley como una compañía crecientemente irrelevante;  hoy depende mucho menos que Google o Facebook de la información de sus usuarios (algo que se regulará, qué duda cabe). Desde la llegada de Satya Nadella, ha logrado generar más valor que Uber, Airbnb, Netflix, Spotify y SnapChat juntas. Es más rentable que la empresa de la manzana (30% de margen frente a 22’5%), ha logrado la eficiencia de Amazon en Azure y ya no es el objetivo del regulador, a diferencia de sus rivales.

Hace un año (29 de diciembre de 2017) comentaba en este Blog el libro de Satya Nadella, ‘Hit Refresh’ (traducido al castellano como ‘Pulse actualizar’). Me habían regalado la “Employee edition” con sus propias anotaciones (gracias, Sarah, por este maravilloso obsequio). Nadella ha redescubierto el alma de su empresa, ha aplicado en cierto modo la “ley del progreso ético” enunciada por José Antonio Marina y el mercado se lo ha reconocido. Es tiempo de valientes, que saben lo que realmente es importante: la ética como el modo más inteligente de vivir.

Mi gratitud en el último día de 2018 a Marina, Montero, Naím, Pozzi y Nadella.

Para 2019, te deseo que la educación y el pensamiento sanamente crítico guíen tu vida. En el Talentismo, la “obediencia y fe en el mando” empujan a las organizaciones al precipicio.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.