El Liderazgo de Christine Lagarde y María Blasco

Me confieso lector de YoDona. Todos los sábados me interesa leer los artículos de esa revista para saber qué está pasando respecto al universo mujer. Más allá de etiquetas (feminismo o no), creo fervientemente en la equidad de género.

Hoy, en portada, ‘Christine Lagarde habla claro: “En cuanto una se acerca demasiado a los círculos de poder, los obstáculos se multiplican”‘. Admiro a esta economista acostumbrada a ser la nº 1: la primera ministra de economía de un país G-7, la primera DG del FMI y desde el 1 de noviembre la primera presidenta del BCE (Banco Central Europeo). Nacida en París el 1 de enero de 1956, hija de maestros, estudió Ciencias Políticas y Derecho. Se unió a Baker & McKenzie en 1981; en 1999 fue elegida presidenta de la compañía, la primera mujer en ocupar este cargo. Con Dominique de Villepin ocupó las carteras de comercio (2005-2007), y con François Fillon agricultura (2007) y economía, industria y empleo. En 2011 sustituyó a Strauss-Kahn como Directora General del Fondo Monetario Internacional, con el apoyo de EE UU, Rusia, China, Alemania, el Reino Unido y la India.

En su adolescencia, Christine Lagarde fue miembro del equipo nacional francés de natación sincronizada. Divorciada y con dos hijos, su pareja desde 2006 es el empresario de Marsella Xavier Giocanti. En la entrevista de YoDona, no muestra ninguna duda sobre la discriminación de género a su alrededor (en las firmas de abogados, en la política, en las altas instituciones): “siempre me ha llamado la atención lo universal que esta cuestión” y por ello aboga por cuotas del 30%. Felicita al movimiento #MeToo y nos recuerda que según un informe del Banco Mundial sobre 189 países estudiados, 150 penalizan a las mujeres por su género.

En Muy Interesante, entrevista de Luis Miguel Ariza a María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución de referencia en la lucha contra el cáncer. Sobre la relación entre inmortalidad, cáncer y envejecimiento, responde que “las células vivas son mortales: tienen una capacidad de dividirse limitada, y sucede porque se acortan sus telómeros”. La longevidad de los seres humanos supera ampliamente la que tendríamos en condiciones naturales, sin medicamentos ni sanidad. La telomerasa, encargada de reparar los telómeros, es una proteína que se enciende en los primeros años de desarrollo; el estrés hace que los telómeros se acorten con gran rapidez. Los malos hábitos los acortan y no hay hábitos que los alarguen.

Dos grandes mujeres, dos líderes en la economía y en la medicina. Christine Lagarde es vegetariana y no prueba el alcohol.

Creo que es apropiada la canción ‘Who run the world? Girls’ de Beyoncé

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