La neurociencia de los abrazos

Día del Carmen, la patrona de los marineros y el Santo de mi abuela paterna. Jornada de comienzo de DigitalEs (un evento marcado por el lema “Technolgy is the New Rock & Roll”). Lo han inaugurado la Ministra de Economía y el Alcalde de Madrid; posteriormente ha habido una mesa redonda con los CEOs de El Corte Inglés (Víctor del Pozo), Ericsson (José Antonio López) y los presidentes de IBM (Marta Martínez), Nokia (Ignacio Gallego) y Telefónica (Emilio Gayo). He estado con José Manuel Mas, DG de Experis IT y con Carlos Jean grabando parte de una canción, de un rap, para el Congreso, con nuestra definición de Innovación (“Ideas novedosas/ que añaden valor”). Gracias, José Manuel y Carlos por la oportunidad. Y mañana participaré en una mesa redonda en el Congreso sobre Educación y Tecnología con directivos del IE, Orange y WMVare, moderado por Luis Carvajal (Egon Zender), entre las palabras de la ministra de Educación en funciones, Isabel Celaà, y el diálogo entre Felipe González y José María Aznar . Será apasionante a buen seguro.

Reunión y cena de dirección para celebrar el verano y el final de la temporada (la sexta, en mi caso). La próxima, la 7ª, es mi número de la suerte.

Leo en la web de Psychology Today un interesante artículo del Dr. Sebastian Ockleburg sobre la Neurociencia de los abrazos (‘¿Me puedes abrazar?) https://www.psychologytoday.com/us/blog/the-asymmetric-brain/201811/can-i-have-hug-the-surprising-neuroscience-embracing?collection=1131018

Todos necesitamos un abrazo de vez en cuando. Como el 90% de los seres humanos son diestros, suelen empezar por el brazo derecho (si bien son mejores abrazos los de “corazón con corazón”, me permito añadir). En un estudio sudafricano de 1995 (Turnbull) de abrazos en aeropuertos, el 59% lo hacía por la derecha y el 41% por la izquierda. Con sus vecinos, la proporción a favor del brazo derecho era 69-31%. Predominio diestro.

El neurocientífico alemán Julian Packheiser lideró en 2018 una investigación a partir de 2.500 abrazos. En los casos del brazo izquierdo, no sólo había coordinación motora sino afectiva (el brazo izquierdo conecta con el lado derecho del cerebro).

En otro artículo, Sebastian Ockleburg compartió los 3 grandes beneficios de un buen abrazo: no pillar un catarro (aumentan las defensas), Cohen et al, 2015; reducir la tensión arterial, Light et al, 2005; mejorar tu estado de ánimo, Murphy et al, 2018. Mi gratitud al profesor Ockleburg, del Instituto de Neurociencia cognitiva en Bochum, Alemania, experto en asimetrías cerebrales.

Tal es el poder de los abrazos. Quiero recuperar este vídeo de mi buena amiga Elsa Punset (a quien mando un larguísimo abrazo) en ‘El Hormiguero’: “Los seres humanos necesitamos conectarnos”. ¿Por qué los abrazos han de durar como mínimo seis segundos?

Hay 15 tipos de abrazos;

Esta es la “canción del abrazo” (Hug Song).

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