La Estrategia como Revolución

Anoche vimos en Movistar+ la película ‘La sombra de la ley’, de Dani de la Torre (‘El desconocido’), protagonizada por Luis Tosar (‘Celda 211’), Michelle Jenner (‘Isabel’), Vicente Romero, Manolo Solo, Ernesto Alterio, Paco Tous, Jaime Llorente, Pep Tosar, Adriana Torrebejano y Fernando Cayo.

Espléndido guión de Patxi Amezcua, casting de Eva Leyra y Yolanda Serrano (cómo no). Un “western” en la Barcelona de 1921, donde conviven policías corruptos, matones y anarquistas, negocios ilegales, empresarios explotadores… Un polvorín que provocó, interesadamente, la dictadura de Primo de Rivera. Un siglo después, una interesante reflexión sobre la guerra (comercial) y a quién sirve.

Una película estupenda que ganó tres premios Goya (mejor fotografía, dirección artística y diseño de vestuario), coproducida por Vaca Films y Atresmedia, con un presupuesto de 5 M € y que apenas recaudó la tercera parte, 1.611.770 euros. ¿Cómo llamamos a un excelente producto que no se vende como debiera? Propongo “BuenPañismo”, porque aquello del refrán “El buen paño, en el arca se vende”. El presupuesto de marketing y comunicación debe ser la mitad del total, porque si no, pasan estas cosas. En la Globalización 4.0, no hay paño, por bueno que sea, que se venda dentro de un espacio opaco. ¿Qué haría, o qué hará, Netflix con una cinta como ‘Gun City’ (La sombra de la ley)?

Hablando de “BuenPañismo”, he estado leyendo ‘Determinación sin límite. La maravillosa rebeldía del Liderazgo’, de Juanma Roca, de próxima publicación. A partir de una historia personal de superación, una reflexión potentísima sobre la determinación, la ilusión, la voluntad, con ejemplos empresariales y deportivos. Un gran libro. Juanma Roca (Lugo, 1978) es Doctor en Comunicación por la Universidad de Navarra, periodista especializado en gestión empresarial y liderazgo, ha trabajado en varios medios (desde La Voz de Galicia a La Gaceta de los Negocios), ha sido DirCom de Deusto y el Tecnológico de Monterrey, profesor en varias universidades (visitante en Oxford y diplomado en Insead) y ha escrito ‘El reino de la humildad’ (2009), ‘Revolución LinkedIn’ (2009), ‘MBA’s’ ¿Ángeles o Demonios?’, ‘El talento está en la red’ (2011), ‘El líder que llevas dentro’ (2012) y ‘El arte de la guerra hoy’ (2013).

Juanma Roca cita varias veces en su nuevo libro un artículo clásico de Gary Hamel en Harvard Business Review, ‘Strategy as Revolution’ (la Estrategia como Revolución), julio-agosto 1996. https://hbr.org/1996/07/strategy-as-revolution Gary Hamel pone el dedo en la llaga cuando señala que la estrategia suele ser un procedimiento elitista (de uno, de unos pocos) para fijar las reglas de la organización y así no funciona. Las mejoras incrementales cuando otros reinventan el sector es como “tocar la lira mientras arde Roma”.

Por ello nos proponía (y es de plena actualidad) diez principios revolucionarios:

  1. La planificación estratégica no tiene nada de “estratégica”. Es ritualista, reduccionista, extrapolada, de posicionamiento, facilona. No es expansiva, ni inclusiva, ni demandante.
  2. La Estrategia debe ser subversiva. Hamel citaba a Galileo (jugándose el tipo por sus ideas), a Picasso, a Einstein. “Los revolucionarios son subversivos, aunque su objetivo no sea la subversión”. [email protected] “rule breakers” redefinen el sector.
  3. El cuello de botella está en lo alto de la botella. Creo que no necesita explicación. Si no le damos la vuelta a la pirámide (con el cliente en lo más alto, de verdad) no hay nada que hacer.
  4. Hay revolucionarios en todas las compañías. Y precisamente, de eso va el Liderazgo: de inspirar e integrar a [email protected] profesionales para que den su mejor versión y aporten a tope, no que sean borreguitos obedientes y callados.
  5. El problema no es el cambio, sino el compromiso (engagement). “Demasiadas veces cuando la Dirección habla de Cambio se refiere a algo desagradable, como una reestructuración o una reorganización”. Recordando a Silvia Damiano en su libro ‘Implícame’, el Engagement son tres E: Enjoy (Disfrute), Emotional connection, Empowerment. Si se pierde autonomía, conexión emocional y disfrute, olvídate del compromiso.
  6. La creación de la Estrategia debe ser democrática. ¿Hablamos de Talento: de atraerlo, de desarrollarlo, de comprometerlo, y no le pedimos que participe en los sueños compartidos? ¿Qué absurdo es éste? “La capacidad de pensar creativamente se distribuye de forma amplia en la empresa”. La Democracia no va de que “les escuchemos”, sino de que influyan a través de la opinión y la acción (no olvidemos que la ejecución es el 90% de la estrategia).
  7. Todo el mundo puede ser activista estratégico. A esa Alta Dirección con el monopolio de la estrategia deberíamos recordarles que Gandhi, Mandela, Lech Walesa o George Washington no actuaron desde el poder. “Los activistas no son anarquistas”. Citando a Thomas Paine; “Que me llamen rebelde si quieren, a mí no me importa; pero sí sufriría las angustias de los demonios si prostituyera mi alma”. Si escuchando esto, dices para tus adentros “Amén”, es que eres un activista de corazón.
  8. La Perspectiva vale 50 puntos de CI (Cociente Intelectual). Sin iluminación no hay revolución. Para lograrla, cuatro tareas: identificar las creencias indestructibles del sector, buscar discontinuidades en la tecnología y los hábitos, competencias centrales e ideas revolucionarias.
  9. De arriba a abajo (top dowm) y de abajo arriba (bottom up) no son excluyentes. Diversidad de perspectiva y unidad de propósito. En la búsqueda de estrategias revolucionarias, la Alta Dirección debe ser aprendiz (Learnability) y no sentar cátedra.
  10. No puedes ver el final desde el principio. Es imposible.

Hamel concluía: “Invitar nuevas voces en el proceso de creación de la estrategia, animar a nuevas perspectivas, iniciar nuevas conversaciones, cargarse las fronteras organizativas y ayudar a sintetizar opciones no convencionales como punto de vista de la dirección de la empresa, ésos son los retos de la Alta Dirección cuando cree que la Estrategia ha de ser revolucionaria”.

Gary Hamel publicó un espléndido libro, ‘Liderando la revolución’. Luego vino la década de la “exuberancia irracional” (1997-2007) y la de la crisis de 2008. Los “océanos azules” (Kim Chan y Renée Mauborgne) y lo “disruptivo” (Clayton Christensen). Cuando pensemos en la Estrategia como Revolución, debemos recordar que la palabra “revolución” como concepto sociológico tiene una fecha: 14 de julio de 1789 (toma de la Bastilla, inició de la revolución francesa) y que “los que hacen las revoluciones a medias, no hacen más que cavar las fosas de los revolucionarios”.

Hoy se cumplen 12 años de este Blog (muchísimas gracias a los miles y miles de personas que lo leéis y me lo comentáis personalmente) y ayer 8 años de Twitter (desde entonces, 42.400 tweets y 17.200 seguidores). Y LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR.

La canción de hoy, ‘Hasta el último suspiro’, banda sonora de ‘La sombra de la ley’, de Manuel Riveiro y Xavi Font cantada por Ainhoa Arteta con la Orquesta Sinfónica de Galicia. Una belleza.

2 comentarios sobre “La Estrategia como Revolución

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