Medición y Resiliencia

Ayer por la tarde mantuve, tras el almuerzo con un buen amigo sobre las mejores empresas para trabajar, sendas reuniones con el denominador común de la importancia de la medición. Eric Grossat, CEO de HOPES, compañía que está abanderando la Medicina Basada en el Valor (atención a las aportaciones de Michael Porter, el gurú de la estrategia, en su país respecto al Health Care). Próximamente, HOPES (better data, better health) lanza un Plan Operativo con el título: ‘El camino hacia la Atención Sanitaria basada en el Valor. Ecosistema, Tecnología y Educación’, un documento esencial. Presumimos desde el sano orgullo de nuestro país por tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo (si no el mejor). Con la MBV (Medicina Basada en el Valor), a través del Big Data, podremos reducir un 20% los costes y mejorar un 20% la calidad. El principal obstáculo es el “siempre se ha hecho así”.

El segundo directivo (cuyo nombre voy a omitir por confidencialidad) es el creador de una start-up que mide el Liderazgo en tiempo real. Hace unos meses que, al referirme al Líder Digital, me atrevía a predecir que pronto tendríamos el “tripadvisor de los líderes”. Pues bien, ya está aquí. Feedback inmediato de los colaboradores sobre las distintas variables (comportamientos observables, desde la percpeción) del Modelo de Liderazgo propio de la empresa, y de las características del equipo. La medición necesaria para comprobar los progresos como líderes. El agregado para analizar una organización.

Medir es esencial para decidir, para mejorar. En palabras de Lord Kelvin, el físico y matemático británico (1824-1907): “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre.

Podemos medir la persona más alta de la Tierra (el turco Sultan Kössen, según el Guinness: 2’51 m). El Dr. Jonathan Wai, profesor de la Universidad de Arkansas, se preguntaba en un artículo de Psychology Today ‘Cómo se mide a un gigante intelectual’. https://www.psychologytoday.com/us/blog/finding-the-next-einstein/201106/how-do-you-measure-intellectual-giant

Una opción es el SAT (Scholastic Assesment Test), una medida de la inteligencia incompleta. David Lubinski, Rose Mary Webb, Martha Morelock y Camilla Benbow (VAnderbilt College) consideran probado que el SAT es un buen indicador de la capacidad intelectual.

El TIP (en inglés, Programa de Identificación de Talento) de la Universidad de Duke también puede ayudarnos. https://tip.duke.edu/

La diferencia está en la plasticidad del cerebro. A partir de una cierta edad, no podemos ser más altos. Sin embargo, sí podemos ser más inteligentes si entrenamos, lo cual es una magnífica noticia.

Entrenamiento (Coaching) en el que la Resiliencia juega un papel esencial. En la misma web, Psychology Today, El consultor y coach de carrera Brad Waters escribía un artículo el pasado diciembre sobre los 10 rasgos de las personas emocionalmente resilientes:

https://www.psychologytoday.com/us/blog/design-your-path/201812/the-new-10-traits-emotionally-resilient-people?collection=1133344

  1. Se auto-regulan y fijan fronteras.
  2. Están en buena compañía.
  3. Cultivan el “self-awareness” (auto-consciencia).
  4. Practican la aceptación.
  5. Tratan de situarse en el no-juicio (mindfulness).
  6. Buscan darle sentido a las cosas.
  7. Mantienen hábitos de auto-cuidado.
  8. Son personas optimistas inteligentes.
  9. Se entretienen con finales alternativos (escenarios).
  10. En cualquier caso, aprovechan su energía centrándose en lo valioso.

¿Y cómo se mide la Resiliencia? Hay hasta 8 escalas:

  • Connor-Davidson Resilience Scale (CD-RISC) de 2003, con cinco pilares: Competencia personal, Aceptación del cambio, Confianza/Tolerancia, Control, Influencias espirituales.
  • RSA: Escala de Resiliencia para Adultos, de Friborg (2003), también con cinco pilares: Competencia personal, social, Apoyo social, Coherencia de la familia, Estructura personal.
  • BRS: Escala Breve de Resiliencia. De Smith en 2008, con seis variables.
  • Escala de Resiliencia, de Wagnild y Young en 1993. Con cinco claves: Propósito, Perseverancia, Autosuficiencia (Self-Reliance), Ecuanimidad y Soledad existencial.
  • SPF: Escala de Factores Protectores. 24 items que miden dos factores interpersonales y dos factores cognitivos individuales.
  • PR6: Escala de Resiliencia Predictiva de 6 Factores, de Roussouw & Roussouw, 2016. Autoeficacia, Regulación emocional, Tenacidad, Razonamiento, Colaboración y Salud mental.
  • RS-14. Escala de Resiliencia al Ego, de Block y Kremen, 1996.
  • ARS-30: Escala de Resiliencia Académica. De Simon Cassidy, 2016, con tres factores: Perseverancia, Búsqueda de ayuda reflexiva y adaptativa, Respuestas emocionales y afectos negativos.

En este mundo tan VUCA, la falta de resiliencia nos lleva a la ira, a la tristeza, a la culpa, a la ansiedad, al miedo, a la vergüenza. Hemos de elegir nuestras respuestas emocionales.

Mi gratitud a la investigadora Courtney Ackerman, en el estado de California. Y a Brad Waters y el Dr. Jonathan Wai.

La canción de hoy, ‘El Amor no se mide’ de Los Tigres del Norte

“Comp

“Comparado con mi amor, el mundo se ve chiquito”

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