Grandes estrategias: Del diseño a la ejecución

Here comes the Sun. 15 grados en Madrid, con un sol espléndido, y 24-25 en Valencia, Alicante y Murcia, ideal para pasear por la playa y comenzar febrero como Dios manda.

Damos la bienvenida a Talent Solutions, la nueva marca de ManpowerGroup junto con Manpower y Experis. Ha sido un gran honor servir a la casa como CEO de Right Management durante más de seis años (2014-2020). Espero seguir haciéndolo como HeadCoach en la relación con los clientes estratégicos y en proyectos con la Alta Dirección.

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He estado leyendo el libro ‘Grandes estrategias’ de John Lewis Gaddis, catedrático de Yale, premio Pulitzer (2012) y fundador del programa Brady-Johnson sobre Gran Estrategia.

Se trata de un gran texto de Learnability. en el que podemos aprender grandes lecciones sobre tretas y maniobras para vencer a tus rivales de uno de los mayores historiadores de la Guerra Fría. En concreto:

  1. Cruzando el Helesponto. El paralelismo entre el emperador Jerjes (480 aC) y el Desembarco de Normandía por Eisenhower y su ejército. El concepto de “zorros y erizos” de Isaiah Berlin (mejor saber de muchas cosas que mucho de una sola, como ha demostrado Tetlock sobre las predicciones acertadas). Para Artibano, consejero de Jerjes, el principal enemigo es la complejidad. El Liderazgo de Lincoln, que “sabía ser un erizo para consultar la brújula y un erizo para rodear la ciénaga”. Son los dos tipos de pensamiento (rápido y lento) que presenta Kahnema y define maravillosamente José Antonio Marina: la inteligencia computacional y la ejecutiva.
  2. Los muros largos, como el de Ática en la antigüedad clásica (casi 10 kms): los espartanos jamás contaron con una muralla. La guerra del Peloponeso, el famoso discurso de Pericles, que “ya no era el mismo hombre” según Tucídides y su muerte en la plaga del 429 aC. Kennedy y la guerra de Vietnam. Tras la derrota, JFk seguía diciendo: “Seguimos siendo la piedra angular de ese arco de libertad”.
  3. Profesores y ataduras. Sun Tzu (El arte de la guerra): “Conoce el terreno, conoce el clima. Entonces la victoria será completa”. Octaviano (que fue capaz de controlarse) y Marco Aurelio (que dieron de lado a Lépido en África y rompieron el triunvirato).
  4. Almas y estados. George Kennan y su libro ‘Diez años en Siberia’ (1870), Agustín (que nunca se creyó Santo) y ‘La ciudad de Dios’. LA “levedad del ser” es “no sudar la camiseta sin razón”, como escribió en cierto modo Maquiavelo. Hay que librar ciertas guerras y los estados han de ser gobernados (la justicia ha de ser precedida por el orden).
  5. Los príncipes pivotes, como Felipe II (que era “más alfiletero que pivote”) e Isabel de Inglaterra. La Armada Invencible (“Ojalá Dios no hubiera permitido tanto mal”, dijo nuestro rey Felipe).
  6. Nuevos mundos. Castilla y Aragón en 1492, los británicos de América de Norte y la revolución estadounidense: los padres fundadores. “¿Cómo pudo una joven república, sumida aún en una época imperial, salirse con la suya y proclamar la hegemonía sobre todo un hemisferio? Tal vez los británicos, como padres agotados, habían aprendido a complacer las travesuras de los niños?”. Solo un Estado en paz consigo mismo puede salvar su alma.
  7. Los más grandes estrategas. La visión de Tolstoi y la de Clausewitz (De la guerra). En la época napoleónica, los franceses se habían vencido a sí mismos por agotamiento, “blandiendo la espada de la venganza”. Napoléon creó demasiado Helespontos que cruzar (entre ellos Rusia y España). “Ninguna otra actividad se encuentra ligada al azar de manera tan permanente y universal como la guerra”, aseveraba Clausewitz. Arte y ciencia no se enfrentan.
  8. El mejor presidente. John Quincy Adams, que no aparece en ‘Guerra y paz’, pasó más tiempo en Rusia que Tolstoi y Napoléon juntos. El joven Lincoln recitaba a Shakespeare. Y escribió: “Puedo decir que no ha controlado los acontecimientos. Confieso abiertamente que éstos me han controlado a mí” (1864).
  9. La última y mejor esperanza. Salisbury, PM de la Reina Victoria, y la guerra de secesión. En la Gran Guerra se infravaloró lo mortíferas que eran las capacidades. La guerra refleja la política (Clausewitz). Hitler, Churchill y Roosevelt.
  10. Isaiah. “Tengo que buscarme un trabajo por mi cuenta” (Isaiah Berlin, 1909-1997). “Para ser llevada con cierta perfección, toda actividad de carácter especial exige cualidades especiales de entendimiento. Cuando estas cualidades poseen un alto de excelencia y se ponen de manifiesta mediante logros extraordinarios, se distingue al espíritu al cual pertenecen con el término de “genio” (Clausewitz). Berlin veía en 1950 la política como una polaridad de libertades, entre erizos de libertad positiva (el viejo Pericles, César, Agustín, Felipe II, Jorge III, Napoleón) y zorros de libertad negativa (el joven Pericles, Octaviano, Maquiavelo, Isabel I, los padres Fundadores, Salisbury, Churchill o Roosevelt). Debemos supeditar la guerra al poder político, porque ¿qué libertad habría en la violencia total?

Un gran libro por su erudición y capacidad de conexión. Te recomiendo la conferencia del profesor John Lewis Gaddis ‘On Grand Strategy’

La canción de hoy, ‘Memories’ de Maroon 5

Toast to the ones here today
Toast to the ones that we lost on the way
‘Cause the drinks bring back all the memories
And the memories bring back, memories bring back you

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