Empleabilidad: Pacto basado en evidencias

En medio de tanta infoxicación, ayer por la tarde vi un buen documental en Netflix, ‘El coronavirus… en pocas palabras’, narrado por el actor J. K. Simmons (Whiplash, La Land).

J. K. Simmons - Wikipedia, la enciclopedia libre

Por la noche, el #Imprescindibles en la 2 de Rafael Álvarez “El Brujo”. “O te hablan las piedras o no te dediques al teatro”. Maravilloso. Y ‘The Food Guide to Love’, con Leonor Waiting, una suave comedia romántica que se presentó en la Berlinale 2014.

En sus ‘Hologramas’, José Antonio Marina nos proponía ayer un ‘Pacto de Estado basado en las evidencias‘ uniendo los conceptos de políticas públicas basadas en las evidencias (EBP: evidence-based policy, popularizado por Tony Blair en 1999) y el propuesto Pacto de Reconstrucción.

Marina se cuestionaba (y respondía):

  • ¿Qué es un Pacto de Estado? Siguiendo a Giovanni Sartori, puede haber un consenso procedimental (las reglas del juego), básico (acuerdos fundamentales para la convivencia) y político (la centralidad). JAM señala la fascinación por la “democracia de partido único basada en el mérito”, la propuesta china.
  • ¿Sobre qué debe hacerse? Las seis condiciones son: sobre temas de envergadura que exigen implicación activa, asuntos que necesiten medidas urgentes, con objetivos evaluables, para evitar la tentación de la instrumentalización ideológica, con el apoyo de las leyes y procedimientos de evaluación.
  • ¿Quién lo debe firmar? No hay una forma jurídica predetrminada. Puede ser por acuerdo previo de partidos y agentes sociales (los Pactos de la Moncloa, 1977), por una comisión parlamentaria (Pacto de Toledo), por consenso de los dos grandes partidos…

Coincido con el profesor Marina que la EBP, invento de Tony Blair (‘Modenizar el Gobierno’, 1999) puede resultar de utilidad. Y también con que el exprimer ministro británico líder del partido laborista desde 1994 a 2007, hoy representante del cuarteto de paz para Oriente Próximo, es tanto una gran inteligencia como un mentiroso patológico, un narcisista en suma. Tuve el honor de participar en mi etapa de HayGroup (compañía hoy desparecida) en el proyecto para el impulso a la educación a través del desarrollo de los “headmasters”, lo que supuso un gran logro en la mejora de la calidad. Sin embargo, como pudimos ver en la película de Polanski ‘El escritor’ (basada en la novela de Robert Harris, periodista en tiempos entusiasta de Blair y el Nuevo Laborismo): el título original, “the ghostwriter”, se traduce aquí por “el negro”: uno que escribe en nombre de otro, como la biografía de Blair o la labor de éste para el presidente W. Bush. Recuerdo que en una de las principales librerías de Jerusalén su libro ‘A Journey’ estaba en la zona de ficción.

José Antonio Marina y Carmen Pellicer hicieron un esfuerzo titánico para un Pacto por la Educación. En su Holograma 49, Marina escribe: “Los trabajos que hicimos para un Pacto educativo no sirvieron para nada, pero nos permitieron aprender muchas cosas”, lo que me ha recordado la diferencia entre un error y un fracaso: del error se aprende; el fracaso te hunde. Claro que sirve aquello que te enseña de verdad.

El problema de la Educación en España, mal que nos pese, es que no está entre las 10 principales inquietudes de los españoles, y los políticos lo saben. La mayoría de nuestros compatriotas ni siquiera ha aprovechado la sesentena (antes cuarentena) para aprender sistemáticamente, inmersos como estamos en la sociedad del aprendizaje.

Fundación Trilema | Jose Antonio Marina y Carmen Pellicer destacan ...

¿Y respecto al Pacto por la Empleabilidad? “Como expertos en el mundo del empleo, pensamos que tenemos la responsabilidad de elevar la mirada y, explicar hacia dónde nos encaminamos. El mundo vive una transformación inédita a una velocidad sin precedentes con un nivel de cambios competenciales acelerado mientras que un 45% de posiciones quedan desiertas” (Raúl Grijalba, Managing Director de la Región Mediterránea de ManpowerGroup, agosto de 2018).

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Un pacto basado en evidencias (la “tormenta perfecta” de altísimo nivel de desempleo, escasez de talento, ninis, sobrecualificación y emigración laboral) que ha de involucrar a las empresas como empleadores más allá de las luchas partidistas, que debe poner el empleo como prioridad social y conectarlo con la “learnability”, la aprendibilidad, la capacidad de aprender.

Un pacto desactivando intereses, con expertos reales y no opinantes, comprensible, con agenda, basado en el proyecto europeo. “Diseñar la salida de una crisis y el progreso de una nación es una tarea compleja, que necesita una extraordinaria inteligencia colectiva. Esa es la que debe manifestarse en un Pacto de Estado” (José Antonio Marina). Como ejemplo de éxito, el caso finlandés: de satélite de la URSS a potencia educativa, que han estudiado el sociólogo Manuel Castells y el filósofo Pekka Himanen (‘La Sociedad de la Información y el Estado del Bienestar. El modelo finlandés’, 2002).

The Information Society and the Welfare State: The Finnish Model ...

La canción de hoy, ‘Se te olvida’ en la versión de Luis Miguel: “Que ese pacto no es con Dios”

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