La madre, el apego y el reseteo del capitalismo

Verdaderamente único este 2020 en el que celebramos confinados tanto el Día del Padre (San José, 19 de marzo) el Día de la Madre (primer domingo de mayo). Muchas felicidades tanto a vosotras que sois madres como a vuestras madres.

Después de siete semanas de RSP (Responsabilidad Social Personal, para evitar contagiar y ser contagiados del coronavirus) y más de 25.000 fallecidos oficiales en España por la pandemia (sobre la población total, el peor dato del planeta) que desgraciadamente pueden llegar a 30.000 este mes de mayo, recuerdo las palabras de Adela Cortina, la catedrática de ética, al principio de esta pandemia: “He aprendido de nuevo que asumimos sacrificios sin reservas cuando tienen pleno sentido; lo que no soportamos es la arbitrariedad. Puedo renunciar de buen grado a cosas tan atractivas como reunirme con gentes amigas, pasear, hacer ejercicio, participar en encuentros interesantes, si hay razones poderosas para hacerlo; en este caso, ayudar a cortar el avance de una pandemia letal.”

Adela Cortina habla de la pobreza y la falta de libertad

Sí, lo que no soportamos es la arbitrariedad, aunque se disfrace de un lenguaje orwelliano, de supuestos técnicos o de uniformes oficiales. La diferencia entre los abusos del poder formal y la grandeza de la autoridad moral es precisamente el empoderamiento, el respeto y aprecio de la libertad de los demás, desde la empatía, la compasión, la autonomía, apelar al criterio ajeno desde la escucha atenta. Estamos viendo pocos líderes (con firmeza compasiva) y muchos “dictadores de opereta” en estos tiempos del coronavirus.

El Dictador (Pelicula) - Información | Facebook

Citando a Orwell en su visionario ‘1984’ (un rino gris, más que un cisne negro), “Hasta que no sean conscientes no se rebelarán, y hasta que no se rebelen no serán conscientes”. La consciencia, ese umbral entre la inteligencia inconsciente y la inteligencia ejecutiva, ese paso tan humano que nos aporta la madurez.

The Best Quotes from 1984 by George Orwell - Paste

Para los aprendices de Liderazgo, son tiempos apasionantes. Esta semana he tenido el privilegio de impartir dos webinars (redinarios) con sendas asociaciones gallegas, Executivas (más de 500 profesionales) y ASEMI (la Asociación del Metal Gallego, con más de 600 empresas y más de 28.000 colaboradores en ERTE en estos momentos). Y he sido entrevistado por la Televisión de Galicia (en el programa ‘Bos Días‘ de Ana Celia Vázquez y Francisco López Iglesias), la radio galega (‘A tarde‘, con Antón Rebollido), en el artículo ‘Teletrabajar por obligación para cuidar a los hijos condena a los padres a la discriminación laboral‘ de Alejandra Olcese (vozpópuli, ayer 2 de mayo) y con Teresa Viejo, la maestra de la curiosidad, en ‘La Observadora’ (RNE) anoche a las 23,30.

Respecto a las madres que están “teletrabajando” y al cuidado de sus hijos, me refería a los “sesgos inconscientes” (el atajo que tema la mente para tomar decisiones) y a la meritocracia en las empresas o la falta de ella. En el resto de entrevistas hablé del freEbook ‘El virus que reseteó el capitalismo’. Porque de ésta no vamos a salir con una “nueva normalidad”, sino a un mundo nuevo, que es cosa muy diferente. Un mundo nuevo y feliz, como cantaba Karina, si tiramos de “Learnability” y de Empleabilidad. O desgraciado, si nos dejamos llevar como borregos para que nos resuelvan la vida. De cada [email protected] de [email protected] depende. Como nos enseñó Murakami, “el mundo es, después de todo, una batalla interminable entre recuerdos contrastados”.

¿Qué nos aportan las madres en nuestra educación? Creo firmemente que dos pilares:

  • Nuestra idea de Felicidad. La “experiencia global de placer y significado” (Aristóteles) se fundamenta, siguiendo a la gran experta Sonja Lyubomirsky, en aspectos externos (salud, dinero y pareja) apenas un 10%; es en el 40% voluntaria y está configurada en un 50% en aspectos referenciales de la familia en los primeros años. Tu madre juega un papel decisivo en tu visión del mundo y por tanto en el modo en el que te das permiso o no para ser feliz.
  • Nuestro apego (attachment). Las investigaciones de John Bowlby (‘Apego, Separación y Pérdida) y Mary Ainsworth revelan que nuestras relaciones con los demás se fundamentan en el trato que hemos recibido en la infancia de nuestros cuidadores principales (generalmente, las madres). El patrón de apego (seguro, ansioso, ambivalente/resistente, evitativo o desorganizado) depende de nuestros vínculos infantiles. Dos tercios de la población tienen un patrón de apego seguro; el 33% restante se encuentra en alguna de las cuatro modalides restantes. Y eso explica muchas cosas.

¿Qué tienen que ver la felicidad y el apego que nos proporcionan nuestras madres con el reseteo del capitalismo? El capitalismo se ha acabado (no lo digo sólo yo, sino Marc Benioff, el CEO de Salesforce, máximo candidato a suceder a Steve Jobs y Jack Welch como máximo icono de la comunidad empresarial) como consecuencia del ensanchamiento de la desigualdad (que, como dice Adela Cortina, genera “aporofobia”, odio al pobre) y la falta de meritocracia (el 90% de los hijos de ricos siguen siendo ricos y el 90% de los de los pobres siguen siendo pobres, independientemente de su talento).

World Economic Forum on Twitter: "Quote of the Day from Marc ...

TCV (Tras el CoronaVirus), nuestro país sólo resolverá favorablemente la crisis de empleo, y como consecuencia la crisis económica, si apuesta radicalmente por la meritocracia. Partimos de muy atrás (la posición nº 69 del mundo, según el World Economic Forum). Las empresas tienen que regenerarse a partir de test de liderazgo, equipo, talento y aprendibilidad. Los gobernantes han de abandonar el nepotismo endogámico e instaurar la meritocracia (¿de verdad creemos que las instituciones europeas van a rescatar a un país que no lo merezca?). Se trata de Talento, de aportar Valor, de que el valor sea Valor Social (Alex Edmans, London Business School). El capitalismo se nos fue de las manos y por eso el coronavirus lo ha reseteado; el talentismo es una oportunidad en la Globalización 4.0 para que crezca quien quiera crecer (de ahí la importancia de la felicidad, del apego, de las competencias de compañerismo que otros llaman “soft skills”). Más amenazas que nunca, unas oportunidades sin precedentes.

Estamos hechos de pedacitos unos de los otros (y del ADN de nuestras madres y padres, a los que los que nunca estaremos suficientemente agradecidos). Como canta Antonio Orozco:

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