Valores y creencias de los españoles sobre el Estado y el emprendimiento

Disfruté mucho ayer por la mañana con la entrevista radiofónica que me hizo la abogada Myriam González en el programa ‘Todos en Libertad’ con Eva Robles y Sergio Alberto, para hablar del libro ‘Liderazgo Brain-Friendly’. Liderazgo y Libertad (la otra cara de la Responsabilidad) van de la mano. La jefatura, el poder formal, suele acabar en algún modo de tiranía. Mi gratitud a Myriam, Eva y Sergio por la entrevista. En cuanto esté el podcast, lo comparto contigo.

Ya tenéis disponible la entrevista completa de María Jesús Alonso en el  programa de radio “Todos en libertad” de Eva Robles! - IBWOMEN

Los datos de empleo de 2020 en nuestro país son escalofriantes. En el ámbito privado se han perdido 748.400 puestos de trabajo, en tanto que en el público se han creado 125.400. El país con peores perspectivas de empleo de Europa como consecuencia de la crisis sanitaria (una de las peores gestionadas) es el que más nuevos funcionarios genera en el continente. La relación entre uno y otro no es casual: se trata de un proceso de desemprendimiento de la nación. Y lo peor, me temo, está por llegar.

3’379 millones de funcionarios frente a 15’965 millones de personas empleadas en el sector privado. Soy un firme defensor del Estado del Bienestar (que no del “Bienestar del Estado”) pero me pregunto: “y esto, ?cómo se paga?”. Porque las Comunidades Autónomas están destinando buena parte de sus fondos durante la crisis del Covid-19 a nuevas contrataciones. Por cierto, un empleo público generalmente precario (60.000 contratos de obra y servicio y 20.000 indefinidos).

¿Cómo definir el mercado laboral español? Como rígido (que nadie dude de que los fondos europeos se entregarán si y sólo si España hace un esfuerzo respecto a las pensiones y a la flexibilidad laboral), con baja calidad directiva (unas de las 15 primeras economías del mundo no puede tener empresarios y directivos al nivel nº 43, según datos del Foro Económico Mundial), poco vinculado a la Educación (el activo esencial para el Capital Comunitario, del que somos 61º del mundo), poco meritocrático (España es la nº 69) y sobre todo con una pésima selección del Talento, que es el inicio de toda gestión de la misma. En prácticas de selección y desvinculación, nuestro país ocupa un deshonroso puesto nº 116 (sí, desgraciadamente el ciento dieciséis) que no me cansaré de denunciar. Dime cómo seleccionas y te diré qué futuro tienes. Claro, la peor parte se la llevan los jóvenes (un desempleo juvenil de más del 40% es un drama nacional), por no hablar de los mayores de 50, la “generación Silver”, a la que no se conceden apenas oportunidades. De no cambiar radicalmente la tendencia, vamos a sufrir una situación con 6-8 millones de desempleados y si la crisis anterior tardó 8 años en resolverse en términos de empleo (2008-2016), en ésta podemos encontrarnos con una década perdida (2020-2030) y con nuestros mejores cerebros que han huido del país. Hemos de luchar para evitarlo.

Recupero el Estudio Internacional de Valores de la Fundación BBVA realizado por Ipsos y presentado en octubre de 2019 (ha llovido mucho pero no ha pasado tanto tiempo). En su primera parte, analizaba los Valores y Actitudes en Europa acerca de la esfera pública. Sumamente interesante.

Los españoles nos situamos por debajo de la media de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia en interés por los temas políticos y ligeramente superior en los temas internacionales, económicos, científicos y de salud (la vida de los famosos parece ser lo menos interesante, lo que contradice los datos de audiencia televisiva). El interés por los temas políticos es mayor en los jóvenes, personas con estudios e ideología de izquierda, con una modesta diferencia entre hombres y mujeres. La televisión es el medio principal (54%, seis puntos más que la meda) y los periódicos el segundo (1211%% impresos y 6% digitales), seguidos de la radio (11%) y las redes sociales (11%). En España e Italia la televisión domina, si bien entre los jóvenes la TV se ve la mitad. Respecto a la participación en manifestaciones, es mayor en España y Francia que en el resto. El apoyo a los partidos políticos es muy minoritario (4%). El asociacionismo es bajo en España (25%) e Italia (26%) respecto a Francia (51%), Alemania (48%) y Reino Unido (46%). Una diferencia muy notable. En definitiva, lo que observamos es una escasa participación en la esfera pública en nuestro país.

Ideológicamente, el 39% se sitúa en la derecha y centro-derecha, el 29% en el centro y centro-izquierda, el 10% en la izquierda y el 23% en la extrema izquierda. Del Buen Liderazgo político o de la falta de él depende la movilización de unos y otros. Hay una fuerte asimetría en nuestro país entre los extremos de izquierda (dos de cada diez) y derecha (uno de cada diez), que no ocurre en el resto de los grandes países europeos. El segmento de izquierdas entre los jóvenes es cuatro veces mayor que en el resto del continente. La valoración de la democracia es un suspenso (4’6), como en el resto de Europa menos en Alemania. Más del 80% está de acuerdo con que “el respeto a la ley es fundamental para salvaguardar la democracia”. Dos tercios de los españoles consideran que los partidos políticos son necesarios, si bien el 55% cree que no le representan. Hay una desafección del 82% frente a la clase política, una crisis de primera magnitud. ¿Qué valoran al votar? El programa (21%), la ideología (17%), la capacidad de gestión (18%), los valores éticos de sus líderes (17%).

Lo más fascinante, el papel de la Responsabilidad del Estado y de la Responsabilidad individual. En nuestro país, el 78% (sí, el setenta y ocho por ciento) da la Responsabilidad al Estado y sólo el 20% paretiano a la persona. En Alemania es 41% frente a 54%.

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Me temo que la Historia de España explica bien este fenómeno. Tras el colosal esfuerzo de Isabel I (unificación de Castilla, Aragón, Navarra y Portugal, toma de Granada; revolución cultural y lingüística; descubrimiento de América) nos convertimos en un país subsidiado. De ahí, “el fracaso de la Revolución Industrial” (Jordi Nadal), la Universidad como generadora de funcionarios (y como “fábrica de parados”, Amando de Miguel), la escasa y tardía FP, el mínimo emprendimento. Más de la mitad de las acciones en la Bolsa española está en manos extranjeras y más del 70% de la rentabilidad del IBEX procede del exterior. “España, camisa blanca de mi esperanza”.

El fracaso de la revolución industrial en España, 1814-1913 (Ariel  Historia) (Spanish Edition): Nadal Oller, Jordi: 9788434465053: Amazon.com:  Books

El 85% de los votantes de izquierda, pero también el 75% de los centristas y el 62% de los de derecha en España CREEN que el Estado debe tener la responsabilidad PRINCIPAL en asegurar un nivel de vida digno”. En Sanidad y pensiones (87% de la población), pero también en controlar los precios (60%), controlar los salarios (57%) y controlar los beneficios empresariales (49%). En el resto de Europa, sólo el 32% de los ciudadanos quiere ese control. El 49% de los españoles está por la igualdad salarial; en Europa, el 64% está por la equidad (tratamiento desigual de situaciones desiguales). El 53% de la izquierda y el 38% de la derecha quieren impuestos altos (supuestamente, para prevenir desigualdades).

La identificación con la bandera y con el país, que es similar al resto de Europa, disminuye con el nivel educativo (del 8’2 al 6’6). El 54% se siente “tan español como de su Comunidad Autónoma” y el 17% menos español o sólo de su C. A. (otro casi 20% paretiano). Sólo el 62% de los españoles concede importancia a una lengua común, frente al 77% de la media europea.

En síntesis, según este estudio los españoles valoran negativamente el funcionamiento actual de la democracia, son los que más se identifican con la izquierda, quienes más demandan provisiones al Estado del Bienestar, quienes creen que los ingresos deben ser más igualitarios y los más identificados con la UE.

En términos de Confianza en los demás, los españoles puntúan un 5’2, por debajo de Alemania (6’2) y Reino Unido (5’8), similar a Francia e Italia. Médicos, maestros, científicos e ingenieros son los más fiables (por encima de 7); banqueros y dirigentes políticos, los menos (por debajo de 3’4). Los funcionarios, un 5’5. Respecto a las instituciones, las Universidades merecen un 7’2, los medios de comunicación un 5’4 y los partidos un 3’2. Las redes sociales sólo merecen la confianza del 29% de la población. La Confianza en la Justicia es del 5’2. En España (8’4) e Italia (8’2) se considera que hay corrupción en el país.

Los latinos, en definitiva, nos caracterizamos por bajo nivel de asociacionismo, de lectura y mayor expectativa de intervención del Estado y de igualitarismo. En España, escorada hacia la izquierda; en Italia, hacia la derecha. Menor confianza hacia sus gobiernos,, mayor percepción de corrupción, menor esperanza en la salida de la Crisis.

Respecto a la esfera privada, el grado de satisfacción de los españoles con su vida (7’6) es similar al del resto de los europeos, sienten casi el mismo “locus de control” (7’4), atribuyen su posición social al esfuerzo (en un 55%), a la formación y estudios (en un 53%) y a los contactos personales (41%). El 70% de los españoles coincide en que existen principios éticos (frente al 58% de la media europea). En las personas con religiosidad alta, llega al 76%.

Mi gratitud a la Fundación BBVA por la realización de este estudio.

Hoy, no una canción sino seis: las canciones que más nos representan. ‘Mediterráneo’, ‘España, camisa blanca’

y de Vanessa Martín y Alejandro Sanz, ‘Porque queramos vernos’. “Y si abrimos los ojos, será/ porque queramos vernos”.

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