Cómo dejar una Huella Positiva en la Sostenibilidad

Esta mañana ha tenido lugar el evento SOSTENIBILIDAD CON ACENTO EN LA “S” del Human Age Institute en la Talent Tower de ManpowerGroup.

La bienvenida y el marco estratégico ha corrido a cargo de Raúl Grijalba, presidente de ManpowerGroup y del Instituto. Se han presentado las Alianzas del Human Age con Forética (a través de Germán Granda, su DG), Junior Achievement (Lucía Zavala, Directora General) y Fundación ONCE (Fernando Riaño, Director de RR II) por parte de Montse Moliner, Directora de Sostenibilidad de ManpowerGroup.

Un servidor ha hablado de las ‘Rutas de transformación para las empresas. Cómo dejar una huella positiva’ durante unos 15 minutos y posteriormente ha tenido lugar la mesa redonda “Hacia un futuro más sostenible, diverso y equitativo”, con las expertas Elsa Punset (Inteligencia Emcional), Mercè Brey (Diversidad e Inclusión) y Silvia Leal (Tecnología y Tendencias de Futuro), además de Feederico Buyolo (Compromiso Social). Raúl Grijalba ha clausurado el acto.

¿Cómo dejar una Huella Positiva en la Sostenibilidad?

  • Estamos viviendo una crisis sin precedentes, un auténtico “cambio de era”. El 11M de 2020, con la proclamación de la pandemia por parte de la OMS, el mundo cambió para siempre. En ese momento, había unos 120.000 casos de Covid en todo el mundo y unas 4.368 muertes por esa enfermedad. En los últimos 26 meses, más de cinco millones de fallecidos en todo el planeta, y en España el Covid ha afectado a la cuarta parte de la población, con más de 100.000 fallecidos. En noviembre pasado, en la cumbre de Glasgow, el Secretario de Estado John Kerry, aunque se mostraba optimista, señaló que el mundo no ha hecho los esfuerzos que se requerían. A esta crisis sanitaria hemos de añadir una crisis económica (caída del PIB español del 10,8%, la mayor desde la Guerra Civil), con alta inflación y una enorme deuda pública, y una crisis social en un mundo polarizado (lo que el profesor de la NYU Jonathan Haidt llama “síndrome de Babel”). Nuestra cultura suele enfocar estos problemas desde la picaresca, los reinos de Taifas y, en su mejor versión, el Quijotismo.
  • ODS y ESG. El Human Age Institute se presentó en sociedad el 25 de septiembre de 2014. Justo un año después, el 25S de 2015, la ONU presentaba en su Cumbre de Desarrollo los SDG, que hemos traducido como Objetivos de Desarrollo Sostenible, 17 objetivos hastas 2030 (ni que decir tiene que ya hemos consumido la mitad de tiempo). Un éxito que parte de la Comisión Brundtland, llamada así por la que fuera tres veces Primera Ministra noruega (1981, 1986 y 1990), de 1987 y de su idea de la Sostenibilidad: ” Satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus necesidades propias”. Por otro lado, el Business Roundtable, prestigiosa asociación de grandes empresas de EE UU, redefinió en verano de 2019 el propósito de una compañía no exclusivamente para aportar valor a los accionistas sino a todos los agentes (stakeholders). Y James Guilford, director de RSC de Credit Suisse, unió su talento y liderazgo al equipo del SG de Naciones Unidas, Kofi Annan (1938-2018) para crear los criterios ESG: de Medioambiente, Social y de Buen Gobierno, dentro de la “iniciativa financiera” de la ONU. El resultados son los PRI: Principios para una Inversión Responsable, con más de 4.000 signatarios iniciales, con activos equivalentes a 100 veces el PIB español, y seis principios fundamentales.
  • De los tres criterios ESG, hemos de reconocer que hasta ahora la S, lo Social, ha sido la cenicienta. La historia egipcia de Ródope, con versiones asiáticas y de Las mil y una noches, que Giambattista Bassile escribió en 1634 (Cenerentola) y posteriormente Charles Perrault (Cendrillon), los Hermanos Grimm en 1812 y Disney en 1950. A diferencia de Griselda y Anastasia, sus hermanastras, la Cenicienta viste con andrajos y debe hacer todas las tareas del hogar. Los criterios E del Medioambiente (minimizar la huella de carbono, por ejemplo) y G de Buen Gobierno (códigos éticos) resultan esenciales, qué duda cabe. Ahora bien, en una era en la que el Talento es más valioso que el Capital, la S tiene “el zapatito de cristal”. El profesor Alfonso dei Giudice, de la Universidad del Sagrado Corazón de Milán, en una investigación con 1.000 empresas de 18 países a lo largo de 14 años ha demostrado fehacientemente que son precisamente los criterios “S” los que reducen el riesgo sistémico de la empresa. En un mundo megaVUCA, cada vez más volátil. incierto, complejo y ambiguo, es lo que marca la diferencia.
  • El zapato que aprieta es precisamente “la escasez de talento”, que ya afecta a siete de cada diez empleos. Una auténtica penuria. El talento, el auténtico talento, va a elegir compartir su proyecto con organizaciones responsables tanto en la S como en la E y en la G. De hay fenómenos como el “job hopping” o los “knowmads”. El talento fluye hacia las mejores oportunidades.
  • De ahí la Sostenibilidad con acento en la “S”, de ahí que las organizaciones dejen sus huellas positivas para atraer, fidelizar, desarrollar y lograr el compromiso del talento, en esta nueva era del talentismo.

Mi gratitud a [email protected] mis compañ[email protected] del Human Age Institute.

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