El código de los (auténticos) creadores

Me gusta que los libros me sorprendan. Por ello, es un placer que uno de ellos, ‘PROPÓSITO/Por qué a las marcas con un propósito les va mejor e importan más’, de David Hieatt, me encontró el otro día en Neblí (TROA librerías) de Serrano, 80.

David Hieatt es un genio, certificado, del marketing. Después de trabajar, y aprender mucho, en Saatchi & Saatchi, fundó Howies y la convirtió en una marca poderosa de ropa deportiva. Se la vendió a Timberland y creó The Do Lectures, una de los mejores festivales de ideas del mundo (The Guardian) y Huit Denim en su ciudad natal de Cardigan, con una fábrica que da empleo a 400 personas.

El libro consta de seis bloques:

  1. Propósito. Encuentra lo que amas. “El amor los vuelve ciegos a toda la preocupación y el estrés. Y es su propósito el que alimenta ese amor”. Dibuja tres círculos: tu pasión, tu habilidad (talento) y el espíritu de los tiempos: ¿Qué has detectado tú antes que los demás? Dos tipos de pasión: ardiente (todo corazón) y fría (tranquila, considerada y duradera). Para tener éxito es necesario aprender el arte de la pasión fría. Define cuál es el cambio que buscas, cuál es tu enemigo. La competencia tiene todo más que tú. Hay marcas X (con clientes y pasado) y marcas Y (con fans y futuro). Llama a tus héroes, ellos también tienen teléfono. “Las tres adicciones más dañinas son la heroína, los carbohidratos y un salario mensual” (Nassim Nicholas Taleb). Escribe tu plan de negocio en un felpudo (cuanto más corto, mejor). Los mejores modelos de negocio se convierten en modelos para la sociedad. La velocidad importa (mundo digital), la paciencia importa (mundo analógico). Fabrica algo que nunca venderías.
  2. Tiempo. Tu tiempo es limitado, recuérdalo. Apaga internet. Comienza antes de estar preparado. El 99% de las empresas fracasan por una razón: el plazo de entrega. Autoimponerse plazos de entrega imposibles a menudo ayuda. ¿Quieres rendir más? Descansa. El 80% de los ingresos lo da el 20% de los clientes. Construir una gran empresa lleva tiempo.
  3. Ideas. Las ideas lo cambian todo. Algunas ideas nacen feas. Los presupuestos pequeños necesitan ideas valientes. Sé [email protected], porque la gente no recuerda lo normal. Las ideas funcionan como velcro. Mantén tu radar encendido: algunas ideas las tienes justo delante. Hieatt comparte la fórmula de transformación que también propugna un servidor, la del MIT (Richard Beckhardt, David Gleicher): D x V x R – F. No saber comprometerse es tan malo como no comenzar. “Si lo vas a intentar, hazlo hasta el final. De lo contrario, no te molestes en empezar” (Charles Bukowski). Pregúntate si tu idea es buena, novedosa, escalable, aceptable, importante, disruptiva, etc.
  4. Marca. Una marca no es solo un buen logo. Para que los clientes adoren tu marca, debe ser una obra de arte. Lo único que importa es TODO. Se tardan décadas en labrar una reputación y sólo un lavado en perderla. ¿Cuántos sentidos utiliza tu marca? Tu voz: sé coherente con ella. Tu historia: cuéntala bien. Lo normal se muere más rápido que nunca. Tu gente es tu marca.
  5. Personas. El cambio une a los equipos. Los equipos construyen un negocio. La cultura construye a los equipos (“la gente es tan fuerte como la cultura que tiene la empresa”). Tu cultura atraerá a tu gente. Contrata despacio y dispara rápido. NO HAY LUGAR PARA LOS QUE JUEGAN SOLOS. Emplea antes a las ganas (compromiso) que al talento (si es sólo aptitud). Trabaja con los mejores. Construye un equipo virtual. CONVIERTE TU EMPRESA EN UN LUGAR EN EL QUE APRENDER. La confianza crea magia. Los equipos se cohesionan en torno a una idea fundamental de empresa y a un/a líder en el/la que se pueda confiar.
  6. . Juega el juego largo. La vida es complicada, pero el deporte es simple. A la naturaleza le gusta el equilibrio. Haz bien una cosa; es suficiente. Disfruta del viaje, es tu viaje.

David Hieatt recomienda leer el libro de Dale Carnegie (1888-1955), ‘Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida’. Un clásico que conviene releerse.

El libro incluye un interesante decálogo, ‘El código de los creadores’:

  1. Encuentra tu pasión.
  2. Invierte tu vida en ella,
  3. Confía en tus instintos.
  4. Ignora a los escépticos.
  5. Concéntrate en el trabajo, no en el dinero (el dinero llegará).
  6. Utiliza tus ideas para que el mundo avance.
  7. No defraudes a tus ideas: ejecuta bien.
  8. Trabaja con gente buena. No siempre son los más fáciles.
  9. No hay atajos. Trabaja todas las horas necesarias.
  10. El buen café ayuda.

Un libro excelente, con propuestas muy valiosas.

De la banda sonora de ‘Pálpito’, la serie de Netflix más vista de Iberoamérica, creada y escrita por el venezolano Leonardo Padrón, la canción de Carlos Vives ‘Volví a nacer’.

Del corazón los ojos ofendidos
hacen batalla sobre cuál me mata.
El corazón con agua los maltrata,
que los quiere cegar por atrevidos.

Los ojos, por quien entran encendidos
espíritus de amor, que amor dilata,
dan fuego al corazón porque los trata
con tanto mal, en tanto bien perdidos.

Ojos, si el corazón con llanto os ciega,
corazón, si los ojos con el fuego,
un contrario abrasado, y otro frío,

sin duda que mi fin de acerca y llega,
que no puede durar ni hallar sosiego
reino tan dividido como el mío.

Lope de Vega

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