Gestión de las expectativas y 20 datos económicos preocupantes

Lo peor de esta compleja crisis es que no la estamos viendo venir. La política se enreda tanto en la economía, en ciclo electoral permanente, que es extremadamente difícil gestionar las expectativas.

Ayer en el periódico económico ‘Expansión’ Pablo Cerezal nos ofrecía 20 datos que no invitan precisamente al triunfalismo:

  1. Un crecimiento por debajo de las expectativas (en 2022, 5,5% frente a las previsiones del 9,8%
  2. Estancamiento en la segunda mitad de 2022. El 0,2% en el tercer y cuarto trimestres.
  3. El deterioro de la inversión privada, por la subida de tipos y reducción de márgenes.
  4. El único país de la eurozona por debajo del PIB previo a la pandemia, un 0,9% menos que en 2019.
  5. El limitado impacto de los fondos europeos. Se prometía un impacto en el 2,9% del PIB.
  6. El mercado laboral, estancado. Según la EPA, menos 10.900 puestos de trabajo privados de Oct a Dic.
  7. Los nuevos contratos se hunden, de enero a enero, un 24,7% (1.200.749 firmas).
  8. Dieciocho provincias destruyeron empleo. En total, 108.500 empleos.
  9. El número de autónomos, en retroceso. 3,3 M de personas, que son el 15% del mercado laboral.
  10. La mayor tasa de desempleo juvenil de Europa, el 29,6%. La tasa de desempleo general es el 13,1% vs 6,1% UE.
  11. Somos el país que más se ha endeudado durante la crisis del coronavirus: 280.000 M € en 3 años, 115% del PIB
  12. El déficit no se modera, pese al aumento de la recaudación. Está en el 4,5% del PIB. Vulnerabilidad.
  13. Un país dependiente de la ayuda del BCE. Tras Italia, el más beneficiado por la compra de activos.
  14. La mayor pérdida de poder adquisitivo de los países desarrollados. Una caída del 7,8% desde 2019.
  15. La cesta de la compra, desbocada. Subida del 15,9% anual en alimentación.
  16. Las pensiones, disparadas en la antesala de la jubilación de los “baby boomers”. 11.902 M € en enero.
  17. El número de empresas se contrae. 2.493 menos de diciembre de 2022 a diciembre de 2021.
  18. Las quiebras concursales se disparan. Un 41,6% más en concurso de acrredores de enero a enero.
  19. Las matriculaciones de vehículos, en mínimos de 2013. 813.396 matriculaciones en 2022, un 5,4% menos.
  20. El déficit comercial, un agujero cada vez más. 63.303 M €, el triple que en 2021, por encarecimiento de las importaciones.

¿Qué tiene que ver todo esto con la gestión del talento? El panorama, desgraciadamente, no es nada halagüeño para el país. España debería potenciar la educación, la innovación, el espíritu emprendedor y la creación de empresas. Debería olvidar la demagogia y el confrontamiento permanentes.

En el mismo diario, mi amigo el maestro Santiago Álvarez de Mon publicaba el artículo ‘Gestión de expectativas’. En él se preguntaba: “¿Cuáles son nuestras expectativas profesionales? ¿Qué puestos de responsabilidad ambicionamos? ¿Dónde nos gustaría llegar? ¿Cuál es nuestro techo laboral? ¿Qué promoción buscamos y consideramos justa y oportuna?” Unos pecan por defecto, los conformistas, y otros por exceso, porque confunden el optimismo con salirse de la realidad. El profesor Álvarez de Mon apuesta por el justo medio: “Mentalmente maduros, espiritualmente jóvenes, en forma, sin obsesionarse con los criterios de evaluación externos de una sociedad impaciente y ruidosa, viven con señorío y deportividad una historia de plenitud y entrega”.

Lo mismo ocurre en nuestro entorno de seres queridos. “Por un lado, están los jefes, padres, maestros que no descubren las posibilidades de sus subordinados, hijos, alumnos. Centrados en que cumplan las tareas asignadas, en que encuentren trabajo, en que aprueben, no perciben el potencial de crecimiento y aprendizaje. Los líderes que necesitamos son capaces de cambiar la conversación interior de sus interlocutores, despiertan expectativas e ilusiones nuevas, asentados sobre una base sólida y segura”. Existe el otro extremo, el de “las expectativas que son tan elevadas qu actúan de inhibidor de las mejores iniciativas y compromisos”.

SAM concluye: “Despierta en el horizonte un estrés cocido a fuego lento, mientras el secreto de una infancia feliz, de una juventud sana, una madurez responsable, esperanzada, se torna esquivo e inalcanzable. ¿Expectativas, ilusiones? Sí, gasolina para vivir pero anclada en la realidad. La cabeza en las nubes y los pies en la tierra”.

Mi gratitud a Pablo Cerezal por su certero análisis y al maestro Álvarez de Mon por su sabiduría y generosidad.

Para este fin de semana, ‘El que espera’ de Maluma y Anitta. “Así, así, porque el que espera,/ sí, consigue lo que quiera”. Porque ya sabemos lo que va a pasar…

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